El gran desafío de toda persona es interpretar el lenguaje como algo que nos acompaña las veinticuatro horas del día durante toda la vida. Si no prestamos atención al lenguaje, se deteriora, y si no prestásemos atención a las emociones no seríamos humanos. La condición humana está marcada por la palabra, las emociones, el cuerpo...
CREER ES CREAR!
De repente, si creo en Dios, existe. Y si alguien a mi lado no cree en Dios, no existe, en su mundo, tan legítimo como el mío. Yo creo que, en cuanto a creer en Dios, tal vez se haya focalizado mayormente en la segunda parte de la cuestión, Dios. Creando así cientos de guerras y disputas en busca de certezas, en lugar de creer conveniente poner el foco en la primer parte del asunto, creer.
Posiblemente se hubiera creado gran incertidumbre, dado que no mucha gente cree que el verbo creer encierre mayores misterios. Yo en cambio creo que el verbo creer guarda una relación de equivalencia con el verbo crear, sobre todo cuando se conjugan en primera persona, yo creo.
Yo creo, que tanto creer como crear se asemejan, en lo fáctico, al verbo hacer e incluso al verbo nacer, pero no quiero crear mas confusión creyendo más cosas sobre estas dos palabras, que también difieren en una letra.
En fin, yo creo, que cuando creo algo, lo creo.
Juan Germán Fernández.
martes, 17 de septiembre de 2013
No lo soñé... Lo viví.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Pequeña crónica de una derrota tipo Libertadores.
Corría el 4 de julio de aquel ya lejano 2012. Un miércoles 4 de julio que en la ciudad de La Plata amaneció despejado, pero con una helada típica del húmedo invierno de la región. Apenas una semana, siete días atrás, en una noche igual de fría que esa mañana, un infortunio hizo peligrar la chance de que media República Argentina pueda enarbolar un gran festejo, un festejo que no todos saben lo que se siente. Pero ese peligro seguía latente, hasta ese 4 de julio, donde en la noche todo se inclinaría para un lado, sea para bien, o para mal.
Esa día todo fue distinto, las relaciones sociales no eran las mismas de siempre, la concentración no era la misma... Un escalofrío atravesaba el cuerpo cuando se hablaba del tema, la tensión subía a cada segundo, paralizando cada parte del cuerpo, esperando que llegue el anochecer.
La noche cayó, y en ese momento la tensión del cuerpo impedía que este pudiese reaccionar ante cualquier estímulo. En el comedor, templo sagrado al cual se peregrina cuando abandonamos el verdadero templo sagrado, los nervios vaporosos se respiraban en paralelo al oxigeno. Y en la helada silla de madera, un hombre sentado, con la camiseta clavada como una espina en la piel.
El pitazo del hombre vestido de negro se escuchó en simultáneo al ruido que produce un cigarrillo al encenderse... Y un grito de guerra: "VAMOS BOCA, CARAJO!" retumbó en el ambiente indicando que el partido había comenzado. Ya rodaba el esférico en la llanura verde.
La tensión corporal no disminuyó en los 15 minutos de entretiempo, minutos fatídicos que marcaban una realidad: al término del primer tiempo, el partido entre Corinthians y Boca Juniors estaba igualado, y la Copa Libertadores no tenía dueño.
Ya en la etapa complementaria, dos tantos de Emerson otorgaron el trofeo al equipo de Brasil, que lo festejó por primera vez. Y así fue, uno de los clubes más ganadores del mundo, que había obtenido la copa en disputa en seis oportunidades, caía derrotado ante Corinthians, club que dicen los que saben, es el más popular de su país. Puedo recordar esas caras... Expresiones de los jugadores... Expresiones del técnico... Expresiones de la hinchada. Expresiones que muy bien conozco, expresiones únicas, expresiones distintas a ganar una liga loca, un Mundial de Clubes o un partido al clásico rival. Expresiones que sólo lo Copa Libertadores y su mística sacan a relucir.
Algunos kilómetros al sur, en Argentina, muchos estaban en stand by. Muchos no habían reaccionado ante semejante escenario. Parecía que se esperaba un golpe de nocaut, golpe que deje en la lona durante un tiempo indeterminado a cualquiera. Golpe que finalmente dio Juan Román Riquelme, estrella surgida en la cantera y repatriada en 10 millones de dólares, al anunciar que no continuaba en el club.
En la mesa, un plato con comida ya fría parecía esperar que alguien se sentara frente a el. Cosa que no sucedió. El mundo se había transformado en un lugar no propicio para la vida.
No hubo mañana después de esa noche. Mañana llegó cuando el sol iluminó a través de un ventanal a una habitación en ruinas. Mañana llegó cuando el sol iluminó en la habitación, a una persona tendida en la cama, tiesa, con los ojos vidriosos e irritados clavados en un punto fijo del techo.
miércoles, 14 de agosto de 2013
Messi es un perro. (Hernán Casciari 11/6/12)
¿Descontó correctamente el árbitro los minutos que perdió Ricardo por protestar la sanción que recibió Ignacio a causa de la pérdida de tiempo de Luis al hacer el lateral?
viernes, 1 de marzo de 2013
Trabajo para la facu: Compromiso Social del Periodista.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Ciento sesenta y cuatro días después.
lunes, 14 de mayo de 2012
La mitad de la torre.
Pasaron minutos que parecieron horas hasta poder divisar algo en la inmensidad de la oscuridad: un perfecto círculo de luz blanca; luz, que si bien era tenue, parecía brillar en tal oscuridad. Se preguntó si esa luz blanca sería similar a la que muchos dicen que se ve al momento en que el alma abandona el cuerpo, interrogante que se desvaneció casi tan instantáneamente como surgió porque había LUZ. Luz, hermosa y brillante luz que evidenciaba una superficie cercana: eso significaba oxígeno y libertad.
Aceleró la marcha lo más que pudo, el círculo era cada vez más grande y más perfecto. La noche hermosa lo estaba esperando en esa superficie a la que (lentamente) se iba acercando cada vez más. Sentía que solo faltaba un paso, que luego eran dos, y luego cuatro, y luego ocho, y luego dieciséis. Volvió a replantearse el abandono, pero había dos opciones: una mostraba un círculo perfecto de luz, la otra oscuridad tétrica y cientos de interrogantes sobre distancia a recorrer...
jueves, 19 de enero de 2012
Fuegos de Octubre
jueves, 29 de septiembre de 2011
Análisis: Antihumano (2003)
- Western.
- Morbo-Porno.
- La Gente que Habla Sola.
- Arrancacorazones.
- Setentistas
- Éxodo-Ska.
jueves, 1 de septiembre de 2011
El lado oscuro del día.
A esta clase de establecimientos debemos concurrir la gran mayoría de los que cometieron el pecado de nacer, este simple hecho nos condena a pasar quince años de reclusión. Algunos se abstienen de cumplirlos, pero estarán sometidos a una vida seguramente errante. En cuanto a estas prisiones hay de todo tipo, hay gratuitas, hay pagas (como a la que me condenaron a ir). Los precios varían según el nivel de seguridad y la "calidad" de las familias que mandarán a sus hijos allí.
Por mi parte llevo cumplidos trece años de condena, solo me queda terminar con este (el número catorce) y afrontar el decimoquinto. A veces recuerdo con dejos de nostalgia mis primeros años dentro. Esos eran lindos... Pero hace dos o tres años empecé a descubrir varias cosas que hacen interminables los momentos de reclusión que pasé, paso y pasaré. Por momentos odio a mi mente, mis razonamientos y mi percepción por haberme hecho de esta forma.
Si de algo estoy seguro es que infraestructuralmente es agradable, o al menos aceptable. Lo que no es agradable ni aceptable es la estadía aquí, aunque soy consciente de que podría serlo.
El penal consta de tres pisos con muchas celdas grupales. En la mía somos veintiocho personas sin distinción de sexo pero con la misma edad, al igual que en las otras. Tenemos un patio interno al cual debemos ir obligatoriamente en los escasos momentos de recreación que tenemos, digo obligatoriamente porque todos los reclusos deben estar custodiados en todo momento. Si hay algo que discuto mucho es la presencia de cortinas, que siempre o generalmente están cerradas, solo nos iluminan las luces artificiales. Por esto yo prefiero la celda vacía, para abrir las malditas cortinas, la ventana y respirar aire del más puro. Al estar en el tercer piso solo puedo ver los barrotes en las ventanas de las otras celdas y el techo del patio interno (si, no podemos ver el sol ni siquiera desde el patio). Respirar el aire y mirar por la ventana me hace sentir un hombre libre nuevamente, por eso recurro a ese aislamiento psicológico en los ratos libres, pero siempre vienen los guardias penitenciarios (en su mayoría de sexo femenino) para forzar mi retirada. Por eso a veces recurro a un encierro en el baño, en el cual puedo fumar algún cigarrillo.
Diariamente nos visitan los instructores que dictan disciplinas de todo tipo. Nosotros debemos escucharlos, respetarlos y aprender de ellos. De no ser así se nos sumará un año más de condena en la penitenciaría. Rara vez nos viene a visitar el alcaide (también de naturaleza femenina) que generalmente nos informa sobre temáticas de índole institucional.
Muchas veces intenté hablar con el/la fiscal para tratar muchas de mis disconformidades, pero siempre me rechazaron la solicitud...
Mis compañeros de celda son una manada rara. Siempre los veo contentos, sonrientes y dan el aspecto de buen grupo de gente. En realidad nunca sabré si denominarlo grupo porque hay varias divisiones. Sin embargo, por el lado de los hombres se ve una unión más homogénea que en las mujeres, las cuales están mucho más divididas. Frecuentemente tengo problemas y creo poder decir con seguridad que no tengo amigos dentro. Ni siquiera se si tengo amigos afuera.
Generalmente creo no ser yo el desencadenante de conflictos, sino que son promovidos por el individualismo de los otros. Siempre que fijamos fecha para algún trabajo carcelario con los instructores son el mismo grupo de chicas que elijen y acomodan las fechas acorde a sus horarios. Odio eso, y odio escucharlas hablar.
Si bien hay algunas ventanas sin barrotes, nadie jamás intentó fugarse de la institución. Es más, está mal visto por los prisioneros en general. Más allá de eso ha habido un par de motines, la mayoría provocados por los chicos que están cumpliendo su último año de condena. Recuerdo más que nada el de hace unos años, cuando volaron uno de los baños. Y otro, el año pasado, donde se amotinaron dentro de una celda, obstruyendo una puerta con mesas, rompiendo vidrios, tapando ventanas, entre otras. Me gustaría organizar una situación similar el próximo año.
En la prisión nunca dormimos, es más, ni siquiera pasamos el día entero allí dentro. Sino que gozamos de libertad condicional para pasar el resto del día con nuestras familia, algunos amigos, o para simplemente estar en la calle. Nuestro penal ejerce en turnos diarios de entre cinco y siete horas, y dos veces a la semana debemos volver fuera de horario para ejercitarnos.
Por eso desde que entro hasta que salgo estoy con mala cara y pocas ganas, porque me gusta la libertad y quiero ser libre. Quiero ver el sol y quiero respirar el aire, quiero fumar donde quiero y cuando quiero. Quiero ver el verde color de los árboles y el pasto cuando me de la gana. Quiero estar con gente cuando yo quiera, no cuando me digan. No quiero estar con gente que no me respeta, ni con gente que no me escucha. Por eso me gusta caminar hacia la puerta, y darle una gran sonrisa a ese sol que me espera afuera.
lunes, 22 de agosto de 2011
Paisaje.
domingo, 7 de agosto de 2011
Intro: But It's Sad. Partes I, II y III
Estoy pensando seriamente en hacer una cuarta parte ya que quedé más que satisfecho con la producción. Es la primera vez que hago esta especie de relatos, espero que sepan entender algunas falencias.
Eso es todo, que disfruten los relatos. Muchas gracias por la visita !
But It's Sad. (Parte I)
Se adentró un poco en la casa. Como casi todos los días se paró frente un cuadro que colgaba de la pared en el cual, debajo de la imagen de un hombre con lámparas colgando del saco se leía: "Delicate Sound Of Thunder - Pink Floyd" en letras rojas. Mientras contemplaba la imagen sacó de su bolsillo un anillo de compromiso y procedió a colocárselo en el dedo correspondiente.
Avanzó a paso firme hasta divisar a Camila, que se encontraba sentada en un sillón, con la vista clavada en la televisión. Él se acercó y le otorgó un beso en la mejilla acompañado de un tibio "buenas tardes" a modo de saludo; ella solo se limitó a sonreirle.
Nicolás preparó café al tiempo que sacaba un pequeño cenicero de madera de una de las alacenas; luego se dirigió a la habitación de la casa a la que le gustaba llamar "su templo" o "su ambiente". Si ésta tuviera una cama y un placard podría decir que era su habitación en la adolescencia: constaba de un rectángulo blanco, adornado con algunos afiches enmarcados que publicitaban giras de una gran banda inglesa; sobre otra pared había un gran mueble a estantes que contenía varios libros y discos; mientras que en la pared restante varios campeones vestidos de azul y amarillo miraban inquisitivamente, y a su lado, un cuadro de madera con el planisferio y unas palabras en latín le otorgaban algo de seriedad al sector. Sobre un escritorio se divisaba una computadora que se hallaba encendida, acompañada de un sistema de audio y un atado de Philip Morris.
Se sentó, abrió la ventana, prendió un cigarrillo y se centró en sus asuntos.
Al rato el teléfono comenzó a sonar.
-Hola -dijo Nico soltando un suspiro.
Para su gran sorpresa, la voz sollozante de Adriana fue la que le contestó:
-Hola, espero que no moleste mi llamada después de tanto tiempo. -
-No, no es molestia, pero me gustaría saber si todo está bien, estas llorando. -respondió Nico en un susurro.
-Te extraño, no es más que eso. Mañana voy a viajar al sur, bien al sur, y quise aprovechar el momento para conversar un rato. A propósito ¿Por qué susurras? -contestó Adri.
-Bueno, no puedo hablar muy alto; veras, Cami está en la otra habitación - dijo Nico bajando cada vez más la voz, preocupado y contento a la vez.
-Entiendo, yo me decidí ahora, ya que Mariano se fue de compras -contestó, ya recuperada del llanto-. ¿Cómo es tu vida con Cami?
-No sabría decirte, ella piensa que soy bipolar, yo simplemente trato de pensar que ella sos vos, para sentir que jamás nos hemos distanciado; eso a veces hace que yo disfrute mi tiempo con ella, pero no es lo mismo que contigo. Por eso creo que es muy gratificante que estemos hablando ahora, aunque seguramente colguemos y me sienta más débil que nunca -dijo Nico tras unos instantes de reflexión.
-A decir verdad, yo tampoco me siento cómoda con Marian, y hoy me lamento más que nunca que nos hayamos conocido en un momento de mi vida en el cual no estaba abierta al compromiso y eso haya hecho que nos distanciemos, por mis histerias y ese tipo de actitudes. Pero me gustaría hacerte saber que todavía te quiero mucho y que no me olvido de vos. Pensándolo bien, me parece que te llamé porque volví a soñar contigo después de algunas semanas de ausencia -.
Esas palabras tranquilizaron a Nico, después de todo Adri estaba dejando una constancia de que aún lo quería, y eso le dibujó una sonrisa en la cara.
-Me resulta divertido que me digas eso, ya que vos también sos de aparecer en mis sueños frecuentemente. Pero... Creo que deberíamos dejarnos por hoy, porque a cada segundo que pasa tengo menos ganas de decirte chau. Y a propósito, no me gustaría que Marian se entere de que hablaste conmigo, se empezaría una pelea; de mi parte, no creo que Cami sospeche nada.
Parecía que ella iba a responder, se escuchaba su voz, pero se iba apagando poco a poco...
Nico vio una mano agitándose delante de sus ojos y se sobresaltó, volviendo en sí.
-¿Estás bien? ¿Pasa algo? -preguntó Cami preocupada. -Hace cinco minutos que he entrado y te has percatado, estuviste siempre con los ojos clavados en la ventana, siempre en la misma posición, rígido-.
-Estuve inconsciente por unos instantes, eso es todo, estoy bien. No te preocupes. -respondió Nico al tiempo que se levantaba y besaba los labios de Cami.
Nico volvía a creer, por un instante, que el alma de Adri estaba encarnada en Cami.
