CREER ES CREAR!

De repente, si creo en Dios, existe. Y si alguien a mi lado no cree en Dios, no existe, en su mundo, tan legítimo como el mío. Yo creo que, en cuanto a creer en Dios, tal vez se haya focalizado mayormente en la segunda parte de la cuestión, Dios. Creando así cientos de guerras y disputas en busca de certezas, en lugar de creer conveniente poner el foco en la primer parte del asunto, creer.
Posiblemente se hubiera creado gran incertidumbre, dado que no mucha gente cree que el verbo creer encierre mayores misterios. Yo en cambio creo que el verbo creer guarda una relación de equivalencia con el verbo crear, sobre todo cuando se conjugan en primera persona, yo creo.
Yo creo, que tanto creer como crear se asemejan, en lo fáctico, al verbo hacer e incluso al verbo nacer, pero no quiero crear mas confusión creyendo más cosas sobre estas dos palabras, que también difieren en una letra.
En fin, yo creo, que cuando creo algo, lo creo.

Juan Germán Fernández.

lunes, 23 de mayo de 2011

American Way, bien al sur.

Globalización: Mc Donald's acá, Burger King a menos de cincuenta metros. La linea de productos de Coca-Cola y PepsiCo invaden quioscos, invaden restaurantes y locales de comidas rápidas. Nike se encarga de vestir a todas las personas que recorren las calles céntricas los días viernes. Subway, orientado a un nivel más ejecutivo te hará sentir como un trabajador neoyorquino que sale de su oficina a por un rápido sándwiche para luego volver a sentarse tras su escritorio. Así, creo que podíamos enumerar muchas más.
Olor a sangre estadounidense en Argentina, en La Plata para ser un poco más específico. ¿Pensaste que el American Way nunca nos atraparía?
En una primera instancia pensaba que las multinacionales solo se encargaban de trascender la frontera política de su país, ofreciendo sus productos en otros ampliando de esta manera el mercado de los otros países. Es decir, eso es lo que hacen las multinacionales. Pero este fenómeno, que va de la mano con la globalización, produce a largo plazo otro fenómeno llamado aculturación.
De tanto responder con exceso de demanda ante las ofertas extranjeras vamos adquiriendo cada vez un poco más parte de su cultura. Llegamos al punto de que ya no comemos magdalenas, comemos Muffin's, Steakhouse, Angus Deluxe; andamos en Skate; jugamos con el Jostick a la Play Station; pedimos Delivery; vamos a pubs; consumimos productos light; tenemos Tops Models; libros Best Seller; hay bandas Under; autos con Airbag; Body Piercing; ropa "Fashion"; Drugstores; bicicletas Mountain Bike. ¿Qué más falta?
Nos acostumbramos, por decirlo vulgarmente, a sus películas, a sus series, que nos muestran algo totalmente distinto a nuestra realidad y en cierto punto nos retroalimentamos de eso. En muchas de sus películas y series podemos apreciar la aparición de algunas empresas que lograron trascender los límites de su país, y queramos a aceptarlo o no es algo que influye; como también influye mucho la publicidad. Ese es un aspecto que mucha gente niega, grupo en el que a veces me incluyo, pero de alguna manera caemos. Hay gente que estudia para atraparte con nimiedades, los publicistas.
¿Alguna vez se preguntaron por qué las empresas argentinas o latinoamericanas nunca pudieron lograr prosperidad? Yo si. Muchas veces (y con razón) se lo atribuimos a las malas gestiones políticas. Obviamente, hay razón al hacerlo, no soy un gran entendido en política, pero hubo malas gestiones, hubo mucha privatización pero... ¿Nuestro ego nos impide asumir nuestra parte de la responsabilidad en este caso?. Reitero, hay razón en delegar la responsabilidad a la gente que mueve los hilos de las naciones, pero nosotros, los perros y las ovejas (la sociedad) también cumplimos un papel fundamental en el sistema. Elegimos las multinacionales, elegimos las franquicias, no gusta comer en Mc Donald's, nos gusta tomar Coca-Cola, nos gusta vestirnos de Nike (reitero que todo por citar grandes multinacionales, se podrían enumerar cientos), y todo esto ya se nos hace costumbre. Algunos podrán retrucar diciendo que hoy en día prácticamente lo nacional no existe (literalmente) y yo tendría que borrar todo lo escrito hasta ahora e irme. Pero alguna vez existió, y si ahora no existe fue por nosotros (me incluyo, obvio, es una autocrítica a mi mismo) que nunca le dimos importancia y seguimos consumiendo lo ajeno, dándole riquezas a grandes potencias, acrecentando cada vez más la linea que separa la clase media de la alta, logrando que a cada día el nivel medio de la sociedad se reduzca. Si seguimos así vamos a terminar como México donde hay gente que tiene todo y gente que no tiene absolutamente nada. Entonces ¿Después vamos a quejarnos de la gran dependencia económica que tenemos? Minimamente, con nuestros actos (por más ínfimos que sean) alimentamos poco a poco la dependencia. Podemos decir que uno no es nada, pero si todos pensamos lo mismo somos más de 40.000.000 (cuarenta millones) de argentinos alimentando el capital externo y no el interno.
Obviamente, si lo que consumimos nos parece bueno y de calidad sigamoslo consumiendo, sigamos siendo dependientes (económicamente) de las potencias capitalistas mundiales. Así es el capitalismo, así es su máximo exponente (así es Estados Unidos). Y recordemos, un peón jamás se comerá a un rey, pero la masa puede derrocar hasta a el más poderoso del mundo; pero eso sí, jamás si se hace negocios con el enemigo.

jueves, 19 de mayo de 2011

Otro día carente de sentido.

La mañana se presentaba fugazmente soleada. Al menos eso percibía desde el noveno piso de aquel humilde edificio de la calle Viamonte. El deteriorado ascensor pudo dejarme (a duras penas) en la plata baja para así comenzar un nuevo día. Comenzar a vivir.
La vereda, la calle, el barrio se mostraba angustioso, carente de humanidad. Los zapatos incomodaban los pies y los jeans las piernas. El paso acelerado acrecentaban cada vez más la incomodidad, pero no me detenía, buscaba compañía.
El quiosco frente al trabajo me mostraron los primeros signos de que la humanidad todavía no se había extinguido; mientras tanto afuera, el sol trepaba lentamente por el cielo. Salí acompañado por Lucky y un refresco. Justo en la puerta la vi, ahí estaba Vero, sola en su auto. Con pasos tímidos fui acercándome hasta que un desvío en su mirada le permitió verme; bajó y nos saludamos, creo que fueron pocas palabras, solo un tenes que estar adentro, un tenes razón y un cruce de calle para entrar al trabajo dejando atrás a Verónica. Masticando un poco de rabia cruzaba la puerta, me alejaba de un mundo para ingresar en otro.
Aburre pasar cinco horas tras un escritorio, escuchando indicaciones y atendiendo un teléfono, pero mientras pueda comer lo voy a aceptar. Gran parte de ese tiempo lo pasé con mi cabeza puesta en Vero, en su cara, en su voz y en la breve conversación que por una casualidad de la vida habíamos podido mantener.
La jornada laboral había terminado y yo volví a caminar las veredas bañadas de sol hasta que el colectivo 462 me brindó un refugio hasta Hurlingham.
El trayecto por las anchas avenidas que atraviesan la Capital Federal me encontraban con la cabeza puesta en el barrio de Caballito, seguía pensando en Vero, en lo complicado. Es muy rara esa tendencia en un ser humano, pero parece que es así... Todo es raro y confuso, todo es incoherente. A veces bajonea, a veces duele, a veces da enojo, otras veces ganas de matarte.
Unos minutos más tarde caminaba en paralelo a las vías. Unas cuadras más allá empezaba a distinguir la figura de José Luis, apoyado contra la pared. Dando vueltas por Hurlingham la noche empezaba a caer y yo debía volver al hogar, al noveno piso de ese edificio en calle Viamonte. El micro me alcanzó al microcentro y el Subte Linea D me llevaría a destino. 
Se empezaba a escuchar el estruendo, la llegada y el arribo. Allí me encontraba yo, entre el suelo y la superficie...


cualquier semejanza con hechos reales sucedidos en cualquier punto geográfico del país son pura coincidencia. Los personajes son netamente ficticios, productos de mi imaginación, no así con los lugares mencionados, que si bien existen los acomodé a mi parecer. 19/5/11 Ducar Nicolás, pseudo aficionado a Blogger.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Mitología Griega.

Borrador del día Domino 15 de Mayo, Año 2011: Boca Juniors 2 - 0 Riv(B)er Plate. La Bombonera.

Dedicado a: Martín Palermo.

¿Qué más, Martín? ¿Qué más? ¿No era acaso lo de hoy tu último deseo? ¿No te despidió la Bombonera con ese fervor, esa emoción y ese temblor de las tardes únicas, como aquella noche copera del 2000? ¿No era ayer el cierre ideal, redondo, justo contra River, con gol y victoria en el último como en tu primer superclásico en el Monumental, allá por el 97? ¿No era hoy, después de sufrir la última sequía de tu carrera, el adiós perfecto, ahora en racha goleadora, en confirmación de vigencia, con abrazo a Falcioni, con abrazo a Riquelme (después de tantas idas y vueltas), con una ovación inolvidable? ¿No era hoy el final de fantasía para una película cada vez más real? Lo de hoy era para retirarse, Martín. Si no fue el Mundial, tu último sueño antes de este último sueño. Si no fuese ese gol a Grecia que gritó todo el país. Si no fue después de vivir lo que ya no pensabas que ibas a vivir, era hoy. La realidad es que ni el partido con Banfield en la Bombonera, por la fecha 18ª o la última en La Plata, con Gimnasia (encima con los reparos de esa situación incómoda que está viviendo tu amigo Guillermo y su equipo), van a tener la adrenalina, la carga emotiva, la sensación a flor de piel en el hincha que provoca un clásico. Podrán existir más carteles, más mensajes, más cotillón. Podrá ser una fiesta preparada, bien vestida. Pero de ocasión. Podrán venir más gritos, dos, tres, cinco. Pero ayer, Palermo, hiciste el último gol que todos los hinchas de Boca querían que hicieras. ¿Qué más?

La imagen positiva que permanecerá inalterable al paso del tiempo será la de Palermo, con los brazos abiertos, metidos en esa camiseta azul, recibiendo el afecto de todos.Aquellas lágrimas sudafricanas, las de Palermo, son las mismas de hoy. Salvo para el mundo River, otra vez víctima de este prócer, el resto tiene que haberse conmovido por este nuevo milagro. Es Martín Palermo, el goleador con números de otros tiempos, que ya se empezó a ir. Quedan cuatro o cinco partidos, según lo que pase con Gimnasia y Guillermo. Todavía hay tiempo para pedirle más.

domingo, 15 de mayo de 2011

Spaghetti del Rock.

La noche ya había caído en la hermosa gran ciudad, yo caminaba más rápido que nunca sobre la avenida decimotercera hasta encontrar una fila de personas. Ahí frené. Miraba a todos los que delante y detrás mio formaban parte de esa especie de fila india. Creo que el que más contrataba en el grupo era yo; calzado con mis clásicas denominadas zapatillas de recital, mi también clásica remera de "Guasones" y un pantalón deportivo color negro. Me encontraba con mayoría de hombres y alguna que otra mujer, todos vestidos como ir a Wilkeny luego de el show (si, leyeron bien, no recital, SHOW). Tras una breve espera el microestadio Atenas abrió sus puertas para aquellas personas que presentaran frente a los hombres de prevención un mismo pedazo de un material similar al cartón, o una fusión de papel con cartón... En fin, presentaran "eso" que en el centro llevaba grabado letras que formaban la palabra "DIVIDIDOS".
La primera sensación que tuve al reingresar a Atenas luego de aquella vez en el mes de Agosto fue una extraña visión de que el lugar se había empequeñecido, es decir, lo recordaba más grande. Me acerqué para buscar ubicación, y al destino gracias que justo había un lugarcito frente al escenario en el cual entraba mi no tan pequeño cuerpo y podía apoyarlo sobre el vallado, ¿Qué más comodidad podía pedir para ser espectador de algo que pintaba ser tan sensacional?
Los minutos pasaban y pasaban y pasaban y pasaban, no había respuesta desde el otro lado del escenario, solamente podíamos contemplar dos micrófonos, una batería y monumentales bafles y amplificadores de todas las medidas que nada nos transmitían... Nosotros nos limitábamos a esperar y... Esperar. Cuando se acercaban las veintidós horas gran parte del público (de un lugar totalmente colapsado) ya se estaba cansando; algunos silbidos, otros aplausos de impaciencia, algunas canciones, algunos gritos como: "Mollo salí que me estoy aburriendo" o "Por lo menos pasá música" iban denotando que muchos se estaban impacientando ante el incumplimiento del horario estipulado en la entrada. En realidad, jamás se respeta el horario de la entradas, debemos saber que al menos van a demorar media hora, pero lo raro era que estabamos rozando la hora.
Cuando menos lo esperábamos salieron, primero Ricardo, luego Diego y para completar el trio apareció Catriel. "Buenas noches gente, gracias por esperarnos, pedimos mil disculpas por la demora" fueron las primeras palabras del señor Mollo hacia su público antes de agarrar la guitarra.
Espero no tener que dar más detalles sobre la genialidad de todo si les digo que abrieron el track list con "Voodo Child", continuaron con "Sábado", y prosiguieron con "Salir a Asustar".
Hubo covers, como el ya mencionado "Voodo Child" que es una obra del ya difunto mejor guitarrista de todos los tiempos (El gran Jimi Hendrix), al cual Ricardo puede igualar como ninguno. Estuvo también "Sucio y Desprolijo", obra de otro grande (Pappo). "Sobrio a la piñas/Quien se ha tomado todo el vino". Y obviamente, no podían faltar los inicios de la banda, no podía faltar SUMO, en mi primera vez pude escuchar "Mañana en el Abasto" y "Nextweek"; pero hoy tuve el gusto enorme de escuchar un clásico como La Rubia Tarada y otro temazo como Crua-Chan.
No tenía ganas de llorar, pero las lágrimas salían de los ojos sin mi consentimiento cuando las vibraciones sonoras que entraban a mis oídos eran percibidas como "Par Mil", "Spaghetti del Rock" y "Pepe Lui", las ultimas dos reversionadas lo cual favorecía el emocionamiento instantáneo.
Los clásicos: Sábado, El 38, Qué tal, Ala Delta, Paisano de Hurligham.
Los nuevos: Hombre en U, Mantecoso, Perro Funk, Senderos, Jujuy y Amapola del '66.
Aquellos que no esperaba y aparecieron: Rasputín, Casi Estatua y Elefantes en Europa.
Y bueno, los que esperaba que aparecieran y no aparecieron no quisiera nombrarlos porque opacaría la genialidad de todo lo vivido. Es algo que entiendo porque hasta donde mis conocimientos tienen alcance Divididos es una banda que cambia muchos temas de un recital a otro, es decir, su repertorio es muy variado por eso siempre te vas a llevar alguna sorpresa (puede que la primera vez que los vayas a ver entres pensado que conoces algo y salís pensando que no conoces nada; a no ser que los sigas desde Acariciando lo Áspero que en ese caso te tenes que conocer todo).
Me gustaría resaltar que nunca había visto persona tan dada para la gente sobre el escenario como Ricardo Mollo, respondiendo a gritos, hablando, tocando sus guitarras con objetos que la gente tira (caso zapatillas y demos de bandas platenses que algún integrante le tiró a Mollo para que los escuche). Creo que si Divididos no fueran tan excelente banda como lo es, lo iría a ver igual pero por todo lo que nos hace reír Ricardo. No me gustaría entrar en detalles para no extender demasiado esta nota, así que sin más me despido por hoy.

lunes, 9 de mayo de 2011

Uno, dos, tres... Estas acá!

¿Hola? ¿Chau? ¿Me quedo? ¿Me voy? ¿Lo cierro? ¿Lo mantengo? ¿Qué hago? ¿Qué pasa conmigo hoy?
Si, casi cierro el blog. Facebook ya tuvo lo suyo. El celu es bastante cambiante, al igual que msn. Pero ahí anda todo. Raro. De todas formas... Todavía te estoy escribiendo, todavía te estoy haciendo, como desde ese día (que ya ni recuerdo) que tuve la ingeniosa idea, de la cual jamás me arrepentiré, de abrir un blog. Quizá sería mejor agradecerle a Internet por darme la posibilidad de cruzarme con blogger. Osea, blog querido, no te puedo cerrar, no te que quiero cerrar, no te voy a cerrar. Aunque me vuelva totalmente incoherente vos me vas a seguir almacenando, palabra por palabra, como todo este tiempo.

Estuve viendo mi anterior blog (ese que queda resguardado, accesible solo para lectores invitados, lista en la cual figuro solamente yo) y me di cuenta que más ladrón no podía ser, que tan idiota no podía ser. ¿Acaso pude pensar que estaba bueno cambiar las letras de las canciones y adaptarlas a mi vida? ¿Pensaba que estaba bien el plagio? ¿Pensaba que estaba bueno lo que estaba haciendo?
Hoy lo volví a ver, me llenó de pena. No podía creer que haya sido eso, y que ahora sea esto. Hubo una progresión bastante aguda en cuanto a nivel de expresión, nivel de elaboración, nivel de entendimiento de realidades, nivel de relato. En fin... Me llena de orgullo saber que progresé muchísimo y tengo como objetivo seguir así. Por lo tanto, como pseudo-escritor aficionado, voy a seguir utilizando Blogger como medio para depositar mis palabras.
Simple, bastante simple. En ningún momento modifiqué códigos HTML, nunca trate de adornarlo con imágenes, nunca me interesó la estética del blog; sino que siempre me centré en su contenido. En su última modificación puedo decir que pude personalizarlo un poquitito. Pese a todo, a sus falencias y virtudes, reflexiono un rato y digo que este blog es mi abalorio más importante. Simplemente eso, un humilde abalorio compartido en la red mas grande del mundo.





sábado, 7 de mayo de 2011

Mañana en La Plata

"Creación de entrada", que linda sensación la de pulsar allí.
Me encontraba con ganas de compartir una breve reflexión que movilizó al tema central. Estaba pensando, filosofando en que gran parte de la vida todos nos la pasamos esperando... esperando algo, alguien, o cualquier cosa, pero siempre esperando. Es interesante también la relación que hay entre esperar-querer y querer-esperar.
Utilicé la palabra filosofar y me hace "recordar", es un termino que adopté en una noche, hará un mes, en la cual debo admitir que tomé un poco de más y ni siquiera puedo recordar sobre que estaba hablando, pero recuerdo que el final para mi temática fue: "Es mi pensamiento, si lo quieren bienvenido sea y si no lo voy a aceptar igual, total está hablando el boludo que toma cerveza y se cree un filósofo". Y bueno... me encontraba filosofando (a diferencia de que hoy lo hacía conmigo mismo y tomando café), pero si, filosofando.
Volviendo al tema: Esperar. Todo vivimos esperando, es más, incluso los planes de vida llevan a esperar. La vida son proyectos, los mismos siempre se basan en actuar y esperar, esperar y actuar. Proyectar algo determina espera. Y si vamos a las pequeñas cosas llegamos a la conclusión de que también esperamos, siempre esperamos algo. Esperamos que venga algún amigo, esperamos que llegué algún día, esperamos que no llegue algún día, esperamos quizá tener plata, esperamos ir a algún lugar, esperamos el micro, tren, remis; esperamos salir del colegio o trabajo, esperamos librarnos de la rutina en algún momento, esperamos que se haga de noche, esperamos que se haga de día, esperamos, esperamos, esperamos terminar una descarga, esperamos que sea verano, otoño, primavera o invierno (como yo), esperamos que nuestro club de fútbol gane, esperamos terminar con alguna tarea, esperamos algún recital. Esperamos, esperamos, esperamos y esperamos.
Me di cuenta que al pedo, porque esperamos, llega y ya esperamos por otra cosa. Llega, y quizá no es lo que esperábamos. Pienso ahora que quizá la vida se pone algo turbia sin esperas ni deseos.


Hasta la próxima-

jueves, 5 de mayo de 2011

Breve semblanza de un día por demás raro.

Rugían motores. Yo abría los ojos y percibía mi entorno como Plaza Belgrano. Lo elefantes de metal iban de aquí para allá por la pavimentada avenida y yo ahí, rodeado de bolsas de esqueletos que como yo, una bolsa más, rogábamos a la suerte poder distinguir el color del micro que esperábamos. Yo esperaba sentado, casi con resignación. ¿ Resignación de qué? No se, simplemente resignado. Centré mi atención en la plaza, varios niños acompañados por sus padres o abuelos disfrutaban de un entretenimiento al aire libre, eso me hizo sonreír un poco; ante tanto encierro hoy en día con sus consolas de juegos, computadoras y televisión alegra ver que al menos una minoría todavía se divierte en plazas. Más a lo verde se veían parejas, en su mayoría jóvenes que había aprovechado de una verdaderamente hermosa tarde otoñal de Mayo para recostarse un rato sobre el verde césped y hablar, o simplemente quedarse cayados y disfrutar de la compañía (siempre agradable) de la persona querida o amada. Por momentos sentí envidia de ellos, de los niños y jóvenes, de esos abuelos y padres. Ellos allá, disfrutando; y yo ahí, sentado sobre el frió metal acompañado de entes desconocidos que como yo, se sentían parte de un ejercito sin rumbo. Caminando la calle a paso firme, frenar a esperar el colectivo y luego seguir a paso acelerado hacia su (quizá no) destino definitivo.
Lo cierto es que tarde o temprano se empezó a distinguir en el horizonte. Bah, el horizonte acá, en La Plata, no son más que altos montes de hormigón, pero a lo lejos se veía en movimiento algo azul. El Norte. Como protocolarmente hace cualquier pasajero me limité a solicitar el boleto de 1,90 y buscar asiento rápidamente. Ante tan pocos soldados en transporte pude lograr ubicarme como más me gusta. Automáticamente puse los cuadernos sobre mi regazo, arremangué la camisa y apoyé la cabeza contra el variable cuadro de vidrio. Significó para mi finalizar el día y empezar uno nuevo, uno sin sentido. Por eso al terminar el día, aún con el sol resplandeciente iluminando y enriqueciendo una hermosa tarde, el cuadro de vidrio iba mostrando los distintos paisajes (ya clásicos) y llegó el momento del descenso. Eran apenas las cuatro de la tarde, pero mi día ya había terminado y empezaba uno totalmente carente de sentido.
Me senté en la computadora a esperar. ¿A ESPERAR QUÉ? La puta madre, ¿A esperar qué?. ¿Abrir el MSN y dejar mi estado en desconectado? ¿A boludear en Taringa!? ¿A escuchar música? ¿PARA QUÉ? ¿PARA MATAR TIEMPO Y SEGUIR CON LA SENSACIÓN DE ESPERAR ALGO? ¿QUÉ ES LO QUE ESTOY ESPERANDO?
Volvemos a raro, la nota de ayer. Bah, de hace muchos días pero que finalmente ayer pude "terminar". Si, hoy estoy raro, "todos tenemos esos días en que nos estalla el calefón" escribió alguna vez un tal Pity.


miércoles, 4 de mayo de 2011

RARO.

A modo de introducción, manifiesto que la visión de esta nota y también de las anteriores (aprovecho para generalizar) son totalmente veristas a mi juicio, algunos compartirán, otros quizá difieran. Todo comienza con Robert Plant en mi oído, el dice "And it makes me wonder", y evidentemente eso me hizo pensar.
Puede que a veces uno se sienta raro, extraño; sumergido en una serie de cambios... Cosas que uno nunca espera, pero psicológicamente se van dando una a una hasta que llega el momento en que hay que admitir esa percepción de un sentimiento extraño dentro nuestro: lo raro.
Ahora bien, ¿Cómo definir el estar raro? Imposible... Cada persona es un universo en si misma, por ende cada uno puede percibir su sentimiento de rareza interna de distintas formas y según el entorno, contexto o ambiente. Cualquiera que lo siente lo sabe.
No es plenamente psicológico, muchas veces se da, que con solo la presencia de algunos sentimientos no recurrentes ya nos sintamos raros. Quizá la inseguridad te hace sentir raro, quizá el miedo, quizá la determinación o el exceso de confianza... Quizás el cansancio.
Si, debe ser eso, el cansancio produce efectos raros en mi: la cabeza un poco más cerrada que de costumbre, la reacciones quizás un poco más impetuosas que de costumbre.
No me es molesto estar raro, siempre y cuando esté solo... Es molesto sentirme raro interactuando con alguien, ya que uno se ve privado de la posibilidad de poder expresar de forma correcta su pensamiento, o incluso de formas poco ortodoxas u ofensivas. Puede que a veces moleste o enoje.

lunes, 2 de mayo de 2011

Nada Especial.

Música... que gran palabra. Suelo disfrutar mucho de ella, bastante seguido, desatando en mi interior muchas sensaciones difíciles de describir.
Ayer ocurrió un acontecimiento raro... Raro (que palabra enigmática, sobre ella escribiré en su momento, ya tengo un borrador), pero retomando, raro; escuchaba, escuchaba, escuchaba y nada, no había reacción interna que me permitiera disfrutar de la misma como en otros momentos. Melodía, letra, voz, todo era insulso. Increíblemente raro. No existía esa chispa que invita a cantar, gritar, aguantar las ganas de ponerme a saltar solo en la pieza. No había nada, era solamente ruido. Creo que solamente Nothing Else Matters pudo crear algo especial, pero leve, frío.
Pienso hoy que quizá fue mi inconsciente, que se estaba guardando todas las emociones para la noche, ya que, pese a haber ido sin ganas el Cuarteto fue lo mejor. No hubo un mínimo instante de aburrimiento, no hacía falta saltar, cantar o lo que fuere porque mi cuerpo simplemente estaba dispuesto a hacerlo sin que mi mente diera la orden.
La noche comenzó (tras la banda soporte) con "Bipolar", seguido de "Nada es gratis en la vida", tras ella comenzó "Ya no se que hacer conmigo", luego "Hoy estoy raro", y la quinta era nada menos que "Así soy yo". Después ya no recuerdo, no recuerdo el orden de los temas, pero si lo increíble que estuvo todo. Puedo afirmar a gritos que no faltó ni una sola canción, puedo afirmar que sobraron. Afirmar que salieron dispuestos a ganarse al publico platense y en definitiva lo hicieron; con toda su buena onda, cada charla entre cada tema, cada carcajada de quien estuviera observando y escuchando las cosas que se decían. Simplemente increíble.
Entonces... Preocupación? NADA DE ESO. Si vuelve a ocurrir lo de ayer por la tarde ya no me voy a preocupar, pues en algún momento volverá a aparecer esa chispa que tanto hace disfrutar y jamás negaré que ella, la música, es el sonido de mis pasos.

miércoles, 27 de abril de 2011

La belleza atrae a malvados más que a cualquier cosa. Carlos "Indio" Solari.

Dejo de pensar y veo que al final siempre estarás en mi. Juan Carlos Baglietto.

La eternidad busca un paso en tí. Luis Alberto Spinetta.

Besos por celular, las momias de este amor piden el actor de lo que fui. Divididos.

Si pudieras olvidar tu mente frente a mi, se que tu corazón diría que sí. Serú Girán.

No pido nada a cambio de darte lo poco que tengo (mi vida y mis sueños). Sui Generis.

El eclipse no fue parcial, y cegó nuestras miradas. Soda Stereo.

El corazón sobre todo. Estelares.

Invitación... al descanso.

Pre-Prólogo

Conozco una persona, bah, no personalmente. Un hombre que siempre que su físico se lo permite se pone la número 10, color azul con la franja amarilla y sale a jugar. Juan Román Riquelme es su nombre.
Hoy no vengo a hablar de fútbol, nada de eso. Pero creo que el hombre anteriormente mencionado es un buen ejemplo para explicar mi forma de expresarme en este espacio virtual de ahora en más.
Es decir, obviamente la entrada cuenta una "historia" que quizá la lea aquella persona con la que la he vivido, pero eso no quiere decir que le esté hablando a una persona en particular, sino que como siempre, todo es compartido con el (creo) reducido grupo de lectores.
Para seguir con las rarezas: hoy toca la felicidad.

Prólogo (propiamente dicho)

Retomando con el pre prólogo. Me siento algo cohibido sabiendo que quizás leas esto, pero a la vez me gustaría que me sigas leyendo, después de todo, como bien decís: es lo más cercano a estar en mi mente. Está bueno que así sea.

Todos los capítulos (en uno solo)

"Yo no se muy bien si por vanidad o por orgullo cruel uno se hace fiel adicto al absurdo" y el cursor pulsó stop. Luego de una ducha, y ya con los jeans puestos uno se deja guiar por los rutinarios pasos pre salida.
Invitación al descanso. Te invito a descansarme. Yo no se si mi cara invita al descanso, si mis gestos invitan al descanso, si mi figura invita al descanso, o qué es lo que invita al descanso. Yo quiero ser descansero y no descansable. Lo concreto es que el descanso con dos piernas (es decir, yo) se pone la camisa, el saco, las zapatillas, un poco (mínimo) de perfume y se va del 814 de la calle 22.
Muy tranquilamente camina, como si no hubiera reloj ni celular que lo presione. Mejor dicho, como si no hubiera tiempo que lo presione. El reloj aprisionaba su muñeca izquierda, y de su celular salía un cable que se dividía en dos partes y se dirigían una a cada oído: "prendido a la magia de los caminos, el arriero va". Aburre esperar el micro, siempre; más viviendo en un barrio en el que poder tomarlo rápidamente es una cuestión de suerte y no de horario.
Pasó, no el esperado, pero pasó, y al verlo no dudó en subir.
Apoyando la cabeza contra el vidrio de un casi vació micro y entrando en la zona de la gran ciudad se puede apreciar la diferencia de Semana Santa a estos rutinarios días para mucha gente. Hace unos días la ciudad estaba desierta, y hoy el caótico tránsito vuelve a colapsar las avenidas.
Con algunas demoras, pero con un margen de tiempo favorable, el individuo vuelve a ser dirigido por sus pies tras bajar del colectivo en la Plaza Passo, a 0,6 KM de su destino. Camina sin prisa, ya sin música, solo escuchando el transito... los ruidos ambientes, a fin de encerrar todo en una expresión.
14, 15, 16, 17... Las calles pasaban. Entre la 17 y la 18 mira una imponente edificación roja que llama poderosamente la atención y sigue de largo. Se vuelve. Adquiere una Coca-Cola en un quiosco cercano y repite los pasos anteriores (vuelve a mirar la infraestructura roja del ICI, y sigue caminando). Llegando a la esquina ve la parada de micros, y ahí se sienta. Todavía faltaban cuatro minutos. Se queda sentado, cualquiera que pasara pensaría que estaba perdido, esperando nada; no miraba la calle, tampoco prestaba atención a nada en particular, simplemente miraba perdido en la dirección de la que había venido. Y así sin esperarlo empezó a salir gente a unos metros. Ahí, pese a su borrosa visión pudo verla; dudó, pero finalmente se paró y caminó hacia donde habían acordado encontrarse para luego finalmente darse vuelta, volver sobre sus pasos y, mientras se dibujaba una natural sonrisa en la cara de ambos, saludarse y concentrarse en el camino.
Tras un rato parados inertes pudieron cruzar la calle y llegar a Azcuenaga.
Allí fue donde dialogaron. fue una conversación que alegró mucho al individuo al cual seguimos desde que salió de su casa. En su totalidad se puede decir que fue algo lindo, pudo volver a experimentar la naturalidad de los diálogos cara a cara (en varios lugares de la ciudad) con la persona que volvía a tener de frente tras mucho tiempo. Pudo decir algunas cosas que lo tenían a maltraer desde hace tiempo, y se guardó otras quizá para no crear del momento un melodrama. Aunque ahora que bien lo piensa, en la tranquilidad de unas cuatro paredes, sin ningún ruido más que el del cooler, cree que fue incorrecta la decisión de guardarse el: "todavía te quiero, mucho, tanto como en los mejores días de enero. Eso era lo que me ponía mal tantas veces, el quererte, el necesitarte y la ausencia". Pero cree que indirectamente hizo llegar ese sentimiento y eso lo deja tranquilo.
Tras unas horas de dialogo decidieron volverse. A paso lento, quizá por momentos rápido, pero disfrutando siempre el volver a caminar las calles de la ciudad juntos se dirigieron a próximo destino.
Ya en la puerta de la casa, el individuo decide declinar la invitación a pasar ya que dicho mal y pronto, se le caía la cara de vergüenza. Si, después de todo lo pasado, volvía a ser un empezar de cero. Pero tanto le costó desprenderse que se quedó hablando un rato apoyado contra las negras rejas.
"Deberías invitarme vos un día de estos. Cuando quieras llamame y decime". No lo recuerda textual, pero algo así fue lo que salió de la boca de ella. Y él, debatiendo entre saludar e irse o quedarse y hablar se dejó arrastrar por los impulsos y se quedó. Le dijo que mañana jueves se le iba a complicar, pero que el viernes, pese a sumar un año más a su vida no iba a tener ningún tipo de inconveniente; y ya que a ninguno de los dos le gustaba elegir lugar, él recordó una conversación de hace algunos meses en la cual ella decía que le gustaría que algún día fueran al bosque de la ciudad. Pensando en que le agradaría, el soltó la idea y la fuente de la cual la extrajo (su memoria), y afirmó que allí irían el viernes, que la pasaría a buscar por su colegio como ese mismo día e irían allá, lejos.
Tras haber vuelto a recorrer tantas calles solo por ganas de volver a verla, y que en ese encuentro ella ha vuelto a entrar de manera más que positiva en su vida no hay más que pedir.
Quizá, aunque no haga falta, mañana agarre ese Nokia casi inactivo, busque en su agenda a Nothing Else Matters y la llame, aunque no haya nada que arreglar, aunque sea solo un hola y un chau. O un cómo rendiste hoy. O un te quiero... ver el viernes. Pero si, más allá de eso, también te quiero.


martes, 19 de abril de 2011

Un Mañana con vos.

Abróchense los cinturones mis queridos! Aca vamos de vuelta a viajar en el tiempo. Pensaba en lo mucho que me costaba hacer que me guste lo que escribo y entonces empecé a leerme. Llegué a la conclusión de que si bien la tematica no es muy alegre lo mejor que he podido redactar fue la entrada SAD, SO SAD. Click en el nombre para verla.
Ese pasado no tan lejano... Creo que eramos (nosotros dos) muy muy muy lindos como "pareja", a falta de otra palabra. Doy por sentado que encabezamos los tiempos mas lindos de mi vida y a decir verdad, bastante seguido extraño nuestros días.
Tal vez en un mañana... Un mañana con vos.

domingo, 17 de abril de 2011

Lluvia a corazón.

La (tan hermosa) lluvia golpea, no violentamente, pero tampoco apaciguante; algo brusca, es cierto, pero así es más lindo. El ser humano de hoy es un prototipo totalmente distinto al de hace varias décadas. Hoy, sumergido en tanta contaminación sonora, no hay aislamiento tal; apaciguamiento tal, descanso tal como el que aporta ese sonido intenso e inmenso como el de la lluvia golpeando furiosa contra cada techo. Un sonido hermoso, sin dudas; puro, como del más allá. Definitivamente: un regalo del cielo. Quién lo niegue es indigno de vivir; quien no se calma escuchándola, quien no sienta ganas de dormir, quien no viva esperándola, quien le viva huyendo, quien no sienta ganas de sentarse, acostarse y relajarse para disfrutar ese momento que quién sabe cuándo se repetirá.
Me está fallando en este último tiempo, pero como dice la economía: a mayor demanda menor oferta. Quizá si dejara de buscarla, de desearla día a día viniera a nosotros más seguido. Quizá si no pensara en que llueva cada vez que mis pies me van llevando calle a calle, vereda a vereda podría desfrutar nuevamente de la hermosa sensación de mojarse con ella; sin correr ni caminar, avanzando, pasar de apurado a tranquilo con sentir la primera gota.
El último párrafo describe sensaciones casi orgásmicas. Pero el momento (actual) es excelente; imposible que simples palabras puedan describir los complejos sentimientos humanos como el vivido al despegar los industriales auriculares de mis oídos y sentir (si, leyeron bien, dije sentir) las vibraciones sonoras que el oído humano percibe (utilizando vocablo de niño) como agua cayendo del cielo.
Pensaba que tal vez mi afición por la lluvia se debe que inconscientemente me gustaría ser como ella, que tiene la capacidad de unir a dos cosas eternamente separadas (la tierra y el cielo). 

17/4/11

jueves, 14 de abril de 2011

Another Clavo in The Wall

Como un clásico, siempre mirando hacia atrás. Pensaba en ayer, ayer, ayer... Que bonito ayer! Bonito? Puede... Griterío de un lado a otro en el Mega: "DALE RAMA, CUBRIME. LAUCHA MANDATE" y alguna que otra puteada, típica en jugador lan viciado (osea, Rama, Lauti y yo). A mi se me caían los ojos, y por ese factor abandonamos el ciber, que, en silencio sin nuestros gritos siguió con su funcionamiento normal. Si el factor sueño no hubiera existido en mi día de ayer seguramente hubiera continuado con mi vida en el ciber y posteriormente en mi pieza.
Pero a las 19hs estaba boca arriba en la cama.
Fue repentino, y todavía no recuerdo si fue Ceremonia Durante de la Tormenta o Nextweek. Pero lo cierto es que o la melodía de Solari o la de Sumo me hicieron repentinamente abrir los ojos. La voz de Gal, mi suspiro. Al rato mis piernas formaban junto con la parte superior de mi cuerpo un ángulo de 90°. Es cierto, jamás me levanté de la cama, pero la flojera de mi cuerpo me incitaba a seguir durmiendo. Pero mi sentimiento de culpa fue más, todo era producto de mi irresponsabilidad.
La almohada dejaba de gritar, otra vez esa calma hermosa y feroz. Todo potenciado, con la hermosa tormenta, el feroz diluvio que se había desatado allá, afuera. Uno de esos que si no hubiera estado acostado me habría expuesto a el. Habría abierto la puerto y entregado al agua. Esas lluvias que tanto me gustan.
Pero a las tres volvía a exaltarme con el despertador, pero mi computadora estaba ocupada, y otra vez los parpados tuvieron más fuerza que mi voluntad.

Creo que jamás me enojé tanto conmigo mismo habiéndome levantado a las 6AM en punto y sin ningún tipo de ayuda directa o indirecta. Luego de un breve debate con mi conciencia habíamos llegado a la conclusión de que las tres era una buena hora para reponerme, para tipear los contenidos de Derecho y vencen a mi culpa luego de un scan con muy poca calidad.
Pero si, aplicable en esta circunstancia: Es un buen numero el seis. Definitivamente lo es. Doble desayuno, aseo, orden y otra vez a vivir. (Si, bienvenidos al tren)
Bah, otra vez a vivir... Otra vez a más de lo mismo, tanto anteojo tanto anteojo y no puedo con mi temperamento (nunca nadie me enseñó a cerrar el orto y callarme la boca)... Y si, soy un pelotudo, ay que boludo! que boludo que soy!
Pero los acontecimientos escolares quedan detrás de las puertas del aula (ANOTHER CLAVO IN THE WALL). Quizá también tras esas puertas de calle 15, o esa en 33.
Es decir, mi camisa azul me esperaba dentro de la mochila.



miércoles, 13 de abril de 2011

Martinis y Tafiroles, previo a Flight 956.

Suele pasarme, olvido lo que más importa.
Y dados redondos tuercen mi chance.

A veces exagero mi humor,
los martinis y los tafiroles,
(hay que estar un poquito sonado para olvidarte).

Estoy complicado, no me hago ilusiones
y no quiero recuerdos lindos.

Necesito dormir mucho y bien
y no hablar así como toda la mierda
que se habla hoy por la tv que come mis ojos.

Parece que en el final no me saldré con la mía mi amor
debería mirar mi contestador.
Flight Nine Five Six: voy a extrañar.
tu belleza es como un resplandor.

Estoy tan cansado que no tengo fuerzas para discutir.
Fué tan triste esa vez que no puedo hablar
Flight Nine Five Six: el tiempo dirá
yo sé que vos vas a regresar.

Disculpa mis actos de hampón
siempre hay quilombito en un cielo de dos
Y nunca hay terreno sagrado amor
y es difícil no ser injusto con vos,
Cuando escapas en tu...

Flight Nine Five Six: intento reír
Dios no está en los detalles de hoy


será un melodrama vulgar,
pasado dos meses nos consolarán
llorarás con un ojo y con el otro te reirás.

lunes, 11 de abril de 2011

Dame Nextweek.

"LEY DE DERECHOS IMPOSITIVOS". Pero anda la re puta que te parió (si, este tiempo ando bardero)... Esta semana estuve bardero. Simplemente la semana no me trató bien, y estoy iniciando esta con fines de que sea algo liviana.
Cinco días hábiles en los que me iba de casa 7AM y volvía no antes de las 8PM, es decir, más de 12 horas fuera, algunos días 13 y otros 14. MATENME! No quiero saber más nada sobre horarios. No quiero saber más nada sobre comer mientras camino a paso acelerado para llegar a educación física, y de correr en la misma con la comida bajando por el esófago.
Eso por el lado negativo. Me gusta ese ritmo de vida, me hace pensar en persona adulta-responsable. Pero no lo soy... Está bueno porque son horas y horas en las que valoras tener una casa con una familia (semi rota, pero familia al fin). Está bueno tener la posibilidad de tomar tus propias decisiones solo, organizar, qué hacer antes y qué hacer después, a dónde ir primero y a dónde segundo. Está bueno caminar, está bueno cambiar los recorridos diarios para variar y conocer. Esta bueno, lástima que los viernes a las once de la noche ya querés dormir, porque si, duermo normal, seis o siete horas como gran parte. Pero son seis horas de descanso para once promedio de actividad total; actividad variada, física y mental. Y la que más cansa: actividad social. Pesa mucho tanta sociedad.

La pregunta que me harían si estuviéramos en una conversación es tiempo real sería: "qué mierda haces despierto a esta hora?" o "Por qué no estas estudiando el trabajo?" (la segunda seguramente de parte de los que comparten grupo conmigo). Respondo a la primera que si me acostara a las tres no habría forma de despertarme, si me acuesto a las seis no me dormiría tan profundamente y sería más fácil que me levante. Son locuras personales. Para la segunda me quedé sin palabras.

Esta semana sufrí de enamoramientos musicales: Las cosas tienen movimiento, de Baglietto, en su reversión de Fito Páez y Luis A Spinetta me ganaron el corazón. También Té para tres, de Soda Stereo. Conseguí un material invaluable de Divididos, calidad DVD de la presentación de Amapola del '66 en el Luna Park. Cosa única, que pronto será editada oficialmente, pero me conformo con esta suerte de pirateada. Cosa única que inicia con El Arriero y culmina con Nextweek, y en el medio cosas de todas las épocas. Único ♥






lunes, 4 de abril de 2011

sad, so sad.

Quizás no sea el vino, quizás no sea el postre, quizá no sea, no sea nada.

Esa primer linea fue un delirio. En tres horas tengo que ir al colegio y yo todavía no pegué un ojo, aunque traté, sí, estuve acostado hasta hace diez minutos.
Fue una mala noche, no hace falta decirlo; muchos recuerdos, no hace falta especificar. ¿O quizás si?. Lo que finalmente ocurrió fue un interno: "la re concha de la lora", una estrepitosa incorporación, un ruido de encendedor y una apertura de puerta. ¿A dónde fuiste? A preparar café para dos. Pedazo de pelotudo estás solo!... Si, estoy solo, pero en un gesto de amabilidad le preparé uno a mi vieja (también trasnochando) y se lo dejé junto al monitor de su computadora.
Ahora que estás escribiendo podes contar que te pasa. Claro, podría proceder a hacerlo. ¿Y entonces por qué no lo haces?. Porque no se si a alguien le interesen los motivos que perturbaron mi sueño. Yo si quiero saberlos. Entonces ahí van:

Resulta que estaba leyendo "SUMO por Pettinato" y mi reloj marcaba las 2:48. "La re puta madre"- pensé- Me tengo que dormir. Marqué la página en una anécdota de Germán Daffunchio y dispuse a cerrar los ojos, reflexionando sobre frases como: "Por donde pasa SUMO no crece pasto" y "Luca era un adelantado de la música".
De repente a esa pelada le creció pelo, esos lentes negros se reemplazaron por otros ojos, hermosos. Esos rasgos de hombre italiano se convirtieron en mujer argentina. Esa casa enquilombada y chiquita del barrio de Hurlingham (donde me imaginé que vivía Luca) se transformó de repente en un espacio verde rodeado del urbanismo en su esplendor, en la circular Plaza Passo. Yo estaba presente en primera persona, semi acostado bajo un árbol; me miraba el brazo derecho, tenía marcas y cosas pegadas. Digo cosas porque nunca supe el nombre real del objeto en cuestión, creo que podría denominarlo fruto, es similar al eucalipto pero mucho más chiquito y molesto por esa tendencia de adherirse al cuerpo y a la ropa. Mi mano izquierda "limpiaba" mi brazo derecho, ella sonreía; procedió a ayudarme. Nos miramos un instante, me puse de pie y la ayudé a levantarse. Tras caminar unos pocos pasos sus brazos (sorpresivamente) rodearon mi cuerpo unos segundos; yo estaba atónito, sin reacción. "Perdón, tenía ganas de abrazarte"- fueron sus palabras. Yo estaba tieso, sorprendido, y reitero: sin reacción. Pero a la vez sentía una alegría inmensa, totalmente inmensa, una alegría pura. Digo pura porque nadie sufría por mi alegría: yo no me había sacado un 10 mientras otros habían obtenido un 5. No había ganado Boca y perdido River. No se había terminado la carrera musical de los Jonas Borthers. No tocaba Patricio Rey. Quiero dejar en claro que mi alegría no tenia sus fuentes en un tercero, ni en su sufrimiento. Mi alegría era pura, era mía, era de ella. Solamente de los dos, de nadie más.
Digamos que te mataste escribiendo para contarme tu primer abrazo con alguien a quien ya no ves mas pero que todavía querés, no? Exactamente, me gustan los detalles. Sos medio boludo, ¿no te parece? Es posible que así sea, lo he pensado. Osea, vos no te dormís porque te acordás de un primer abrazo. ¿Vos no tenés sentimientos?. Que observación... Obvio que no tengo sentimientos, soy tu blog.
Que complicado va a ser entonces, Blog querido, explicarte lo que es sentir la nostalgia en este sentido, vos debes saber que la nostalgia es la tristeza melancólica por un bien perdido. Pero debemos hilar muy profundo para entender minimamente lo que es la nostalgia cuando no hablamos de bienes, sino de amor. Como se comprime el corazón, que amenaza con paralizarse de un momento a otro en señal de anhelo.
¿Pensás en volverla a ver? Siempre. ¿Tenés oportunidad de verla?. Si, hoy. ¿Qué pensás al respecto? No estoy convencido, es decir, no es que no quiero. Pero no se si ella quiere. Pero en el caso de que nos veamos, no se me hará bien o mal, no se si es un paso adelante o uno atrás. No se si va ser incómodo o no, no se si luego estaré sonriente o apenado. ¿Por qué tantas dudas? Porque no se si ella me quiere o no, o si ella está con otro o no. ¿Y si se lo preguntás? No me animo a saber la verdad. Definitivamente, sos un pelotudo. Definitivamente, te doy la diestra.
Creo que hay algo más que te trae preocupado. Estás acertado, porque de repente Plaza Passo se transformó en mi casa, luego en Plaza Belgrano, luego en su casa, en el cine, en Runnie's, en Frawens y en muchas calles que caminamos juntos. ¿Tan infeliz te hace todo eso? No, me pone mal por momentos, debería ponerme feliz porque pasó y no triste porque se terminó. Pero a la vez es inevitable pensar que mil cosas hermosas podrían haber sido y no fueron... ¿Crees que van a volver? Preguntale a mi destino. Respuesta inteligente, al fin-

sábado, 2 de abril de 2011

AP 3: Wish You Were Here (1975)




Estoy como más cómodo me siento, en plena madrugada con un café y Pink Floyd en mis oídos.
Y después de mucho tiempo mis parlantes transmitieron las vibraciones que el oído percibe como Wish You Were Here. Título de canción, título de álbum.

Quiero plantear un doble sentido, una razón especial en la entrada (si, les voy a contar un pedacito de mi vida), ya que hace unos meses hemos dado por finalizada una (hermosa) relación que teníamos con una persona maravillara, hermosa por dentro y por fuera, y que quizás no supe valorar como verdaderamente se lo merecía, aunque nunca la descuidé.
Es tres de abril, ninguna fecha especial para nosotros, pero nos toca vivirla separados y por eso, pensando poco y nada, me di cuenta que hay algo que me gustaría decirle: ojalá estuvieras aquí. Me gustaría decirle; Wish You Were Here.
Todavía me puedo acordar esa primera vez que escuche esa canción. Al día de hoy, habiendo pasado un año y monedas me sigue llevando hasta que una lágrima amenaza con caer. Sensación que sentía aun cuando no sabía que me estaba diciendo esa letra: quizás por eso me fascina tanto. Es una canción hermosa, que cierra la boca a cualquiera que defienda la postura de que aquel que toca mas rápido, conoce mas instrumentos o estudió más tiempo sobre la música es el mejor.
Si bien Floyd dio grandes muestras de su capacidad, la canción maneja una simpleza que es sin lugar a dudas, admirable. Es una canción-sentimiento.

Ahora, pasando al disco: no es ninguna obra conceptual, pero encierra tres obras que derivan de la providencia divina: la ya mencionada Wish You Were Here; Shine on you crazy diamond (Parte I yII). Y otras dos obras que derivan del máximo poder terrenal: Have a Cigar y Welcome to the Machine.
Teniendo en cuenta que el disco fue compuesto en su totalidad durante la gira de The Dark Side Of The Moon, me hace pensar en Syd Barret, cada tema encierra una partecita de Syd y creo que Wish You Were Here se refiere al anhelo de la banda de no poder contar con el fundador durante la gira de uno de los mejores discos de la historia... Ya sabemos que desde la partida de Barret en muchas de las letras de Floyd podemos encontrar pasajes relacionados con él.

martes, 22 de marzo de 2011

Cuaderno cuaderno cuaderno.

3, 2, 1, 0. Agua caliente, café instantáneo; si, a la pieza. Al blog.
Me siento obnubilado, es la sensación de muchas sensaciones, muchas cosas para contar, muchas inquietudes, mucha congestión de cosas en el cerebro. Es imposible hacer algo así. Para colmo me siento como si en cualquier momento me largara a llorar, pese a que no me pasó nada que me ponga en ese estado. Quizás sea el resfrío.
Estoy acompañado por el quinto café del día, y siento que ni siquiera estoy en el planeta, Echoes te transporta, 23 minutos de música par aislarte; irte lejos de TODO.

"I have got a little black book, with my poems in". La frase de apertura de Nobody Home me hace pensar en mi cuaderno, mi cuaderno es multifunción, es carpeta del colegio (arranco las hojas y las encarpeto), y también es una parte importante de mi vida. Mi cuaderno es simple, tapa azul, con un paisaje montañoso en la parte superior. "Allá, donde se muere el sol", reza mi caligrafía justo en la cima de esa montaña, si, donde se muere el sol. La primer hoja fue titulada: "La Música: el sonido de nuestros pasos", y en los renglones siguientes hay fechas, seguidas de un nombre y un lugar. Recitales que no me quiero perder, solo es eso; hay algunos resaltados con marcador, para los cuales ya poseo entrada, otro tachados: imposible de ir. En la parte inferior de esa hoja se reitera varias veces lo mismo: "NothingElseMattersNothingElseMatters" así hasta completar el ancho de la hoja. Nada más importa, hoy no soy tan feliz como en esos fines de semana.
Mi segunda página se titula "Evaluaciones", hay espacio para fecha, materia y nota; y en la parte inferior, tal cual la pagina anterior se lee repetidas veces: fuckinggspecialfuckingspecial. Las evaluaciones son así, fuckings specials.
Tercera hoja: Amapola del '66: un estilo de vida. Un titulo raro sin dudas, debería proceder a explicarlo: la amapola, una flor muy hermosa, 1966: la llegada de la música rock a Argentina. Entonces es eso, el rock es una flor hermosa que marcó totalmente mi vida. En esta hoja solo hay frases, fragmentos de distintos temas que se me van viniendo a la mente y los anoto; sirve para recordar momentos del día, sensaciones que con el pasar de las horas quizás se van dejando atrás.
  • No es inmadurez, es que creciendo la inocencia se me va (Attaque77)
  • Ya será, ¿Qué será? ¿Qué puede ser distinto? (Las Pelotas)
  • ¿Para qué un juicio final? Si ya estamos deshechos. (Bersuit)
  • ¿Sumo Divididos? Las Pelotas! (Luca Prodan)
  • And Nothing else matters (Metallica).
  • ¿Era todo?- me pregunté. Soy un iluso (Patricio Rey)
  • No hagan citas con Dios, los gusanos nos almuerzan igual (Caballeros de la Quema)

Si, tuve un día variado en cuanto a sensaciones, volví a llegar al punto de quererme matar. Pero abandoné la actividad. Como ya dije, se me esta haciendo imposible lograr coherencia, creo que a cada hora que pasa estoy un poco mas loco.
Podemos avanzar varias hojas en el cuaderno hasta encontrar alguna anotación, la encontramos recién en la cuarta hoja contando de atrás para adelante. No hay titulo, la hoja está escrita en su totalidad y varias palabras resaltadas.
Canciones, eso hay escrito, letras de canciones enteras: Mantecoso, Pasajeros y Personalmente.
Una más adelante se titula Constancia II: "No entiendo porque pasa esto, porqué hoy tengo cara de sí, pensé en vos. Desde que nos conocemos pasamos mas días sin vernos que viéndonos. Habiendo estado un mes y medio sin verte ni hablarte no puedo dudar que cada día que pasa TE EXTRAÑO MÁS". Manuscrito producto de no haber bajado a un recreo ayer. Constancia I es un poco más larga y refleja a la perfección el grado de locura que tengo un mi cabeza, o por lo menos yo me considero loco porque no conozco a nadie que le escriba cosas a una mina que sabe que jamás va a leerlas.
Avanzando una hoja más hay más letras: El Cazador, La Libertad. 
La contratapa posee otras letras producto de mi lapicera: "VIVIR CAMINO A SEGUIR". Ese es el fin de mi cuaderno, te invita a seguir el camino de la vida.



Pasión: nada coherente.

Pasión, nada coherente. Doble sentido.... Hace días que no puedo escribir nada coherente, no me sale, solo fragmentos. Y la pasión tampoco es coherente, entonces se me ocurrió: si no puedo escribir nada coherente, y la pasión tampoco lo es, tengo que subir algo sobre la pasión. Y esta pasión tiene nombre, tiene historia: Club Atlético Boca Juniors.

No voy a narrar historias, voy a resumir todo en algunas frases. Cosas que aprendí con vos, Boca, y que jamás deje atrás.

  • Vos me enseñaste a cargar
  • A que me carguen.
  • Me enseñaste a EMOCIONARME.
  • A FESTEJAR.
  • A ALENTAR
  • A SABER perder.
  • A saber lo que es el OPTMISMO.
  • A ver lo que es un VERDADERO 10.
  • Supe lo que se siente CONQUISTAR AMÉRICA.
  • Supe lo que se siente CONQUISTAR EL MUNDO.
  • Me enseñaste a ser PADRE.
  • A tener HUEVOS.
  • Ver último a mi hijo.
  • Supe lo que es un verdadero DIRECTOR TÉCNICO.
  • PERO SOBRE TODO, ME ENSEÑASTE A SER FELIZ.
  • Me enseñaste a perdonar la traición.

Habiendo nombrado allí arriba la palabra Optimismo y en número 10. Me gustaría dedicar parte de esta humilde reseña de lo que es el amor por un club a dos grandes, dos que marcaron mi corazón hasta en los lugares mas recónditos, dos tipos que jamás voy a olvidar y me dolería mucho verlos con otra camiseta que no sea la azul y amarilla: El Optimista, Martín Palermo; El 10, Juan Román Riquelme.


Román:
  • Me hiciste conocer lo que es un caño de taco en un Superclasico.
  • Nos hiciste ver lo que es aguantar la pelota sin que nadie la toque.
  • Se que es pegarle bien a la pelota.
  • Pude ver lo que es NO TEMERLE A NADIE.
  • Lo que es PONERSE EL EQUIPO AL HOMBRO, y GANAR la LIBERTADORES.
  • Me hiciste ver que por más humilde que sea un jugador se le puede plantar y ganar al Real Madrid, y más allá de eso: bailar a la defensa Galáctica.
  • Me di cuenta que se puede amar a la Selección tanto como a Boca (aunque no quiera a la Selección)
  • Pude ver BUEN FÚTBOL.
  • Pude ver como se siente representar a la camiseta que uno ama.
  • Me di cuenta que vos SOS ÚNICO, vos jugás al fútbol con el CEREBRO.
  • Vi a un jugador que compara a la cancha con el patio de su casa.
  • Vi a un jugador divertirse en la cancha.
  • PUDE VER JUGAR JUNTOS AL MEJOR JUGADOR DE LA HISTORIA DE BOCA Y AL MÁXIMO GOLEADOR.

Martín, sin vos:
  • Nunca hubiera gratado 240 goles del mismo tipo.
  • Nunca hubiera visto a River sufrir tanto.
  • El planteo del Real Madrid hubiera funcionado mejor.
  • El máximo goleador de Boca seria Cherro.
  • El Tolo Gallego nunca hubiese pasado vergüenza.
  • Nadie hubiese pateado un penal CON LAS DOS PIERNAS!
  • Colgarse del travesaño para hacer un gol sería imposible.
  • Ustari jamás sabría lo que se siente que te metan un gol desde la mitad de la cancha.
  • Cabecear no seria un ARTE.
  • No hubiesen existido las duplas PERFECTAS (Vos y Guille; Vos y Palacio)
  • Hacer 20 goles en 19 partidos sería imposible.
  • Un gol de cabeza desde 40 metros sería una rareza.
  • Meter goles con los ligamentos de la rodilla rotos seria una utopía.
  • Un gol tapado por la niebla sería incoherente.
  • Gimnasia no sabría lo que es comerse cuatro goles del mismo jugador en un partido.
  • Palermo seria solamente un barrio porteño ¬¬
  • SIN VOS NO HUBIÉRAMOS ENTRADO EN SUDÁFRICA 2010.
  • La 9 de Boca sería de cualquiera.
  • TITÁN sería solamente un satélite de Saturno.
  • Los periodistas no tendrían a quien CRITICAR.
  • YO TENDRÍA UN ÍDOLO MENOS.
  • LA PALABRA GOL NO SERÍA TAN TAN TAN HERMOSA.