CREER ES CREAR!

De repente, si creo en Dios, existe. Y si alguien a mi lado no cree en Dios, no existe, en su mundo, tan legítimo como el mío. Yo creo que, en cuanto a creer en Dios, tal vez se haya focalizado mayormente en la segunda parte de la cuestión, Dios. Creando así cientos de guerras y disputas en busca de certezas, en lugar de creer conveniente poner el foco en la primer parte del asunto, creer.
Posiblemente se hubiera creado gran incertidumbre, dado que no mucha gente cree que el verbo creer encierre mayores misterios. Yo en cambio creo que el verbo creer guarda una relación de equivalencia con el verbo crear, sobre todo cuando se conjugan en primera persona, yo creo.
Yo creo, que tanto creer como crear se asemejan, en lo fáctico, al verbo hacer e incluso al verbo nacer, pero no quiero crear mas confusión creyendo más cosas sobre estas dos palabras, que también difieren en una letra.
En fin, yo creo, que cuando creo algo, lo creo.

Juan Germán Fernández.

domingo, 7 de agosto de 2011

Intro: But It's Sad. Partes I, II y III

But It's Sad es una serie de tres cuentos que llevan un orden cronológico. En si no hay muchos aspectos para especificar, lo más importante a tener en cuenta es que la letras mayúsculas en negrita son el nombre de los personaje (Ej: N) y que lo subí a la inversa para que la lectura sea más fácil, es decir que en vez de tener que ir de abajo hacia arriba, tienen que ir de arriba hacia abajo (luego de esta intro se encuentra la primera parte, luego la segunda, y la tercera). De todas formas les puse números a los títulos.
Estoy pensando seriamente en hacer una cuarta parte ya que quedé más que satisfecho con la producción. Es la primera vez que hago esta especie de relatos, espero que sepan entender algunas falencias.

Eso es todo, que disfruten los relatos. Muchas gracias por la visita !

But It's Sad. (Parte I)

 El interior lucía sombrío, solo se escuchaba la televisión de fondo y una tenue luz que procedía de la sala de estar iluminaba de forma ínfima esa especie de hall.
 Se adentró un poco en la casa. Como casi todos los días se paró frente un cuadro que colgaba de la pared en el cual, debajo de la imagen de un hombre con lámparas colgando del saco se leía: "Delicate Sound Of Thunder -  Pink Floyd" en letras rojas. Mientras contemplaba la imagen sacó de su bolsillo un anillo de compromiso y procedió a colocárselo en el dedo correspondiente.
 Avanzó a paso firme hasta divisar a Camila, que se encontraba sentada en un sillón, con la vista clavada en la televisión. Él se acercó y le otorgó un beso en la mejilla acompañado de un tibio "buenas tardes" a modo de saludo; ella solo se limitó a sonreirle.
 Nicolás preparó café al tiempo que sacaba un pequeño cenicero de madera de una de las alacenas; luego se dirigió a la habitación de la casa a la que le gustaba llamar "su templo" o "su ambiente". Si ésta tuviera una cama y un placard podría decir que era su habitación en la adolescencia: constaba de un rectángulo blanco, adornado con algunos afiches enmarcados que publicitaban giras de una gran banda inglesa; sobre otra pared había un gran mueble a estantes que contenía varios libros y discos; mientras que en la pared restante varios campeones vestidos de azul y amarillo miraban inquisitivamente, y a su lado, un cuadro de madera con el planisferio y unas palabras en latín le otorgaban algo de seriedad al sector. Sobre un escritorio se divisaba una computadora que se hallaba encendida, acompañada de un sistema de audio y un atado de Philip Morris.
 Se sentó, abrió la ventana, prendió un cigarrillo y se centró en sus asuntos.
 Al rato el teléfono comenzó a sonar.

   -Hola -dijo Nico soltando un suspiro.
Para su gran sorpresa, la voz sollozante de Adriana fue la que le contestó:
   -Hola, espero que no moleste mi llamada después de tanto tiempo. -
   -No, no es molestia, pero me gustaría saber si todo está bien, estas llorando. -respondió Nico en un susurro.
   -Te extraño, no es más que eso. Mañana voy a viajar al sur, bien al sur, y quise aprovechar el momento para conversar un rato. A propósito ¿Por qué susurras? -contestó Adri.
   -Bueno, no puedo hablar muy alto; veras, Cami está en la otra habitación - dijo Nico bajando cada vez más la voz, preocupado y contento a la vez.
   -Entiendo, yo me decidí ahora, ya que Mariano se fue de compras -contestó, ya recuperada del llanto-. ¿Cómo es tu vida con Cami?
   -No sabría decirte, ella piensa que soy bipolar, yo simplemente trato de pensar que ella sos vos, para sentir que jamás nos hemos distanciado; eso a veces hace que yo disfrute mi tiempo con ella, pero no es lo mismo que contigo. Por eso creo que es muy gratificante que estemos hablando ahora, aunque seguramente colguemos y me sienta más débil que nunca -dijo Nico tras unos instantes de reflexión.
   -A decir verdad, yo tampoco me siento cómoda con Marian, y hoy me lamento más que nunca que nos hayamos conocido en un momento de mi vida en el cual no estaba abierta al compromiso y eso haya hecho que nos distanciemos, por mis histerias y ese tipo de actitudes. Pero me gustaría hacerte saber que todavía te quiero mucho y que no me olvido de vos. Pensándolo bien, me parece que te llamé porque volví a soñar contigo después de algunas semanas de ausencia -.
Esas palabras tranquilizaron a Nico, después de todo Adri estaba dejando una constancia de que aún lo quería, y eso le dibujó una sonrisa en la cara.
   -Me resulta divertido que me digas eso, ya que vos también sos de aparecer en mis sueños frecuentemente. Pero... Creo que deberíamos dejarnos por hoy, porque a cada segundo que pasa tengo menos ganas de decirte chau. Y a propósito, no me gustaría que Marian se entere de que hablaste conmigo, se empezaría una pelea; de mi parte, no creo que Cami sospeche nada.
Parecía que ella iba a responder, se escuchaba su voz, pero se iba apagando poco a poco...

Nico vio una mano agitándose delante de sus ojos y se sobresaltó, volviendo en sí.
   -¿Estás bien? ¿Pasa algo? -preguntó Cami preocupada. -Hace cinco minutos que he entrado y te has percatado, estuviste siempre con los ojos clavados en la ventana, siempre en la misma posición, rígido-.
   -Estuve inconsciente por unos instantes, eso es todo, estoy bien. No te preocupes. -respondió Nico al tiempo que se levantaba y besaba los labios de Cami.

Nico volvía a creer, por un instante, que el alma de Adri estaba encarnada en Cami.
  







But It's Sad, Sad. (Parte II)

Las agujas del reloj daban las 1:39AM y Nico estaba preparado para adentrarse en la cama. A vista, ese conjunto de frazadas lo tentaban intensamente luego de un día (como todos) agotador. Sintió el frió de los primeros contactos, el cual lo hizo estremecerse un poco, pero casi sin notarlo sus ojos se cerraron involuntariamente sumiéndolo en los más profundos sueños.

Se encontraba caminando, era una de esas calles que comúnmente estarían llenas de gente, agobiadas de autos y contaminadas de ruidos urbanos. Pero ese día no, estaba desierta, ni gente, ni autos, ni ruidos, solo el silencio. El sol, la paz y Nico caminando sobre la desierta avenida. Se estaba aproximando a una plaza, de esas circulares que suelen encontrarse en la ciudad; la zona estaba rodeada de varias montañas de hormigón y metal de primera clase, pero aún así todo seguía desierto, no había niños ni estudiantes en la céntrica plaza. 
No se sentía cansado, aunque no sabía a dónde se dirigía sabía que podía caminar sin dificultades algunos kilómetros más. Ignoró eso y decidió sentarse en uno de los bancos de la plaza ubicado frente a una de los dos fuentes. No poseía consigo nada, ni celular ni plata, pero aún así tenía algunos cigarrillos y su cabeza puso la música, pero todo se vio interrumpido en un instante. 
Estaba divisando una figura, ¿era humana?. A lo lejos se distinguía algo moviéndose, algo estaba realizado el mismo recorrido que él ya había realizado previamente hacia la plaza. ¿Acaso serían los únicos dos seres vivos esa tarde en la ciudad? 
Observó fijamente a la figura que cada vez se hacía más nítida hasta que pudo distinguir claramente (y con mucha sorpresa) a Adri que cruzaba la plaza ignorando su persona. Él habló con un tono de voz bajo, el cual fue escuchado por Adri, que se quedó paralizada un instante al ver quién era la persona que le llamaba. 
Se fue acercando, ya con una leve sonrisa en los labios. Mientras ella se aproximaba la mente de Nico procesaba a toda velocidad: ese cuerpo que supo abrazar durante semanas le provocaban algo de nostalgia; su cara, esos ojos, esos labios, su pelo... Como si la perfección de esa cara fueran un puro reflejo del alma que poseía ese cuerpo. 
La metodología aplicada a la hora de saludarse fue muy confusa por parte de ambos, él cerró sus ojos e inclinó su cuerpo hacia adelante sin rotar su cara en ningún momento, sintiendo un leve rose con las comisuras de sus labios. Esa confusión le otorgó un poco más de confusión a la situación, en la cual N le señaló el banco que había ocupado a modo de invitación a que ella también descanse un poco.
N se sentó a su lado y no le dirigió la palabra, solo se limitaba de mirar de reojo a esa hermosa cara que permitía ver un dejo de extrañeza, casi rozando la preocupación. Cuando por fin logró sacarse algún nervio de encima preguntó confiado: 
   -¿Pasa algo? Te veo algo extraña. - 
   -Vos. Solo es eso. Yo también percibo una extrañeza en tu cara, tu semblante ha cambiado, no es el mismo de antes, y tus ojos... Aparentan estar bien, pero puedo notar un dejo de tristeza en esa mirada, no es la misma que hace unos meses. -dijo ella. 
En ese momento sus ojos se cruzaron, ella miraba como tratando de encontrar algo más en los ojos de Nico mientras que él, con solo mirarla, sentía como crecía exponencialmente el significado de esa cara; como se elevaba la hermosura de sus ojos, de sus labios, de su suave piel, de su pelo, de ese cuerpo que supo abrazar varias semanas. 
   -Veo deseo, me deseas. No aceptas haberme perdido, no lo superas. Sientes amor; sientes que amas lo que para vos es el reflejo de mi alma, sientes que amas mi cuerpo, mi cara. Pero realmente lo que sientes es amor por una ilusión, amor por atributos que tu mismo me diste; amor por algo que no soy. Amor por algo que tu mismo creaste desde el momento en el que nos dejamos, algo que creaste maximizando mi persona. -completó Adri, dejándolo sin reacción. 
Se empezó a sentir mareado, como si esas palabras hubieran sido un cachetazo en el momento menos esperado, un golpe de knock out. Una lágrima comenzó a bajar por su mejilla. 
   -No quiero que llores, se que es dificil, también lo fue para mi. Eso que tu mismo creaste habla bien de vos, habla de lo poco rencoroso que eres, que a pesar de todo decidiste seguirme queriendo. Pero llegó la hora de que cambies eso. No me preguntes cómo lo se, simplemente lo encuentro en tu cara, en tus ojos. Tu mirada. -decía ella, dejando ver algo de desesperación en su voz. 
Él se levantó, caminó a pasos agigantados hacía en árbol en particular, el cual contempló unos momentos antes de echarse al pasto a su lado. Adri lo miraba atentamente, hasta que se decidió y se dirigió hacia él. 
   -Conque este árbol... Creo poder recordarlo, fue... -
   -Una tarde de Diciembre, si. -completó Nico -Vinimos aquí y pasamos la tarde entera a la sombra de sus hojas, una de las primeras veces que salimos juntos. -
Sin mirarla se levantó del suelo, volvió a observar el árbol, acarició su corteza al tiempo que cerraba el puño de la otra mano la cual levantó y... 

Se encontró mirando el techo de su casa, a su derecha Cami dormía muy tranquila y a su izquierda el reloj marcaba las 5:41AM. 

But It's Sad, Sad, Sad (Parte III)

Unas horas después, el reloj ya daba las 7AM y como no tenía nada que hacer decidió salir a caminar un rato. Hacía frío, pero no le importó estar desabrigado. Ya había amanecido y el movimiento en la ciudad se podía comenzar a notar.
Caminó algunas horas lejos del centro hasta que por fin llegó a la avenida 44, en su intersección con la calle 16. Viró en la avenida y caminó una cuadra hasta 15. Ya se empezó a notar la cantidad de gente, el agobio de los autos y la contaminación sonora típica de la urbanización. Miró al frente y divisó la circular Plaza Passo, rodeada de los edificios Building de primer nivel. Era el mismo paisaje de su sueño, sumándole el movimiento. Caminó lentamente hacia a la plaza, los autos colapsaban la calle, se escuchaban bocinas; la gente pasaba caminando a toda velocidad y él era el antagonismo: él caminaba despacio, tranquilo, casi sin apuros. Si cualquiera le hubiera prestado atención hubiera pensado que estaba desorientado o perdido; pero no, él estaba bien, hasta paró a comprar el diario.
Debo admitir que sintió cansancio, quizá por eso se sentó en unos de los bancos frente a una de las dos fuentes de la plaza. Se prendió un cigarrillo y comenzó a leer el deportivo, como siempre desde que se cambió al director del diario River ocupaba las primeras hojas, esas fueron salteadas. Mientras tanto en Boca se anunciaba que jugaban Erviti y Cvitanich. A él le importo poco y nada, quizá por eso cerro el diario y lo dejó a un costado, mientras que se limitó a fumar mirando a la nada...
La gente pasaba caminando por la plaza frente a él, pero no había nada extraño, nada que le llamara la atención en eso. Solo era gente que cumplía horarios, que se preocupaba por si sola y en cuanto a él, solo le modificaban el paisaje. Más que gente parecían robots.
Tiró el filtro al piso al tiempo que se levantaba y lo pisaba. Entonces se dio vuelta y lo vio, ese árbol... Un pino, y para ser más específico, el único pino en toda la plaza. Se acercó a el recordando, se acercó tanto que casi podía tocar el tronco con la nariz. Llevó su mano derecha al bolsillo, la sacó y acarició la corteza, de lejos parecería que lo estuviera abrazando. Pero no era nada de eso, estaba abriendo su navaja. Con ella propinó un par de golpes a la corteza hasta que se desprenda alguna parte, dejando un espacio liso, para nada irregular. En el talló números, símbolos y letras dejándolo ver de la siguiente manera:



22/12/10
A
|

Se puso de rodillas frente a eso mientras cerraba el punzante objeto y lo introducía nuevamente en su bolsillo. Por más que un rosario colgaba de su cuello no era una persona religiosa y no pensaba rezar en ese momento. Utilizó sus manos para remover un poco la tierra y luego sus puños para lograr un poco de profundidad. 
De uno de los bolsillos internos de su saco sacó una pequeña cajita metálica con el logo de la marca suiza de relojes Fortis.  Se desprendió la piedra cuarzo de su cuello y la metió en la caja, su valor era insignificante, pero era algo que jamás se animó a regalarle y por eso se la colgó en su cuello. Luego colocó una flor. Y por último, retiró de su bolsillo un papel que se encontraba plegado. Lo guardó en la cajita y procedió a cerrarla. 
Puso la caja dentro del agujero que había hecho y tierra sobre ella. Se paró. 
Se habrá quedado unos cinco minutos mirando su insignificante y gran obra hasta que se decidió por irse. Caminó lento, pero con una sonrisa en la boca, satisfecho. 
El tránsito seguía igual de caótico, por eso le costó un poco cruzar la calle y esperar el micro. Las ganas de caminar estaban la basura. 

Mencioné un papel dentro de la caja, se trataba de una carta que decía lo siguiente: 

"Hay algo que quedará siempre en ambos. Algo que nos unió, que nos une hoy mismo y que nos unirá mutuamente, sería deprimente decir que es amor, pero voy a remitirme a un término más informal e infantil y diría que es algo mágico lo que vivirá por siempre. Hubo algo que el destino nos regaló y se llama tiempo, y quién va a decir que no supimos aprovecharlo. Podemos decir que fue mucho, que fue poco o que fue el ideal, el justo y el necesario; pero supimos aprovecharlo y compartirlo juntos, eso es lo importante. Habrá quedado alguna foto por sacarnos, algún abrazo por darnos, habré desperdiciado alguna chance de besarte, pero jamás una verte. Nos habrán quedado calles para recorrer, plazas que conocer, nuestro proyecto de caminar hacia el bosque y pasar alguna tarde allí quedó en la nada. Habrán quedado cosas que hablar, música que escuchar, películas que ver y series que mirar. Habrá quedado algún recital para disfrutar, alguna caricia para dar... Pero cariño siempre existió, siempre sobró. 
Tratamos de estar siempre a la par, jamás ninguno adelante, siempre al lado (como corresponde); siempre aferrando nuestras manos, entrelazando nuestros dedos para jamás caernos. 
Espero que algún día pases por esta céntrica plaza, y al ver este árbol te acuerdes de mi. Te acuerdes de que comenzó todo y decidas acercarte, acercarte a las raíces, a nuestras raíces y encuentres esto. 
Quizá algún día te acerques, y la fecha no te diga nada; pero puede que sí. Quizá pases y no recuerdes que bajo la sombra de este árbol ese día almorzamos, y compartimos toda la tarde, y que esa tarde fue la base de todo lo que pasó después. Pero yo espero que sí. 
Es idiota mi idea y algo ingeniosa a la vez. 
Quiero despedirme hoy con un simple hasta luego, y dejar un beso, un te quiero y un hasta siempre en este papel. 

Nico."


lunes, 25 de julio de 2011

Reflexión Suelta: Música.


Hola nuevamente, me presento tras este periodo de inactividad: sigo siendo Nicolás Ducar.
Tras una larga etapa vuelvo a depositar algunas palabras como efecto de un repentino derrame de lágrimas en plena vía pública, más precisamente en una sucursal de la empresa de comidas rápidas Mc Donald's ubicada en la diagonal Pueyrredón intersección con calle Rivadavia, ciudad de Mar del Plata.
Yo creo que no podría considerarme "facho", pero se que a la sociedad de hoy le vendría muy bien un dictador de esta naturaleza, un Hitler, un Mussolini. Sí, por más que lo niegue mis palabras denotan atracción, pero insisto, no soy partidario. Si bien mi opinión difiere mucho del pensamiento popular o al menos el inculcado en un colegio católico, el cual se basa en:
·        Hitler era un hijo de puta.
·        Era un desequilibrado.
·        Era un enfermito.
·        Estaba mal de la cabeza.
Estoy de acuerdo, pero cambiandole el sentido a las oraciones. Sí, era un hijo de puta, mató a muchísima gente... Pero vayamos mucho más atrás en la historia: el Imperio Romano debe haber masacrado a millones de personas, expandiendose cada vez más y sin embargo estudiamos el Imperio Romano como si fuera de lo más copado de la historia, cuando en realidad era tan o más genocida que este personaje alemán. Era un desequilibrado, sí, lo era. Pero vayamos a lo que nos transmite la palabra desequilibrado; a mi me da a entender que está o por debajo o por encima de la linea de persona normal. A mi me quieren meter en la cabeza que esa flecha apunta hacia abajo, pero me gusta pensar que está para arriba: no podemos tratar de enfermo, loco, "mal de la cabeza" a un tipo que se las ingenió y conquistó un 80% de Europa solito y solo en plena edad moderna. Pensemos en las civilizaciones antiguas y veamos que siempre el hombre tuvo una tendencia a ser conquistador, a marcar sus territorios.
Ahora bien, ya explicada mi postura me remito a porqué necesito de los servicios de esta persona: la música actual y la sociedad que se ha creado.
Siempre traté de respetar a todas las expresiones artísticas y culturales, pero mi cabeza yo no lo soporta más. No entiendo como esta gente denominada "rocha", "turra", "wachiturra" ha podido expandirse a lo largo y ancho de los distintos puntos de encuentro de núcleos familiares y amigos, refiriendome a personas civilizadas. Estos (no se si denominarlos personas) han provocado un desplazamiento de la gente común, y los lugares más bellos y clásicos de todas las ciudades se han convertido en lugares ya intransitables, porque, como mínimo, uno tiene que soportar los gritos de una esquina a la otra, quizá alguna cumbia desde el celular, un vocabulario penoso, inentendible (quizá salga un diccionario) y en varios casos algunos golpes. Esta gente que no tiene respeto por nada, son totalmente incultos, solo se limitan a copar distintos lugares y estropearlos estéticamente.
No puedo creer cómo mi querida Plaza Moreno dejó de ser un lugar seguro desde hace años, cómo la clásica calle 8 dejó de ser la peatonal platense de los viernes, cómo puede ser que en Mar del Plata hayan mudado el centro!.
Cómo puede ser que la sociedad tome como algo normal ver caras repletas de aros, peinados que se basan en tener pelados los costados de la cabeza y pelo en la zona alta (en hombres), mujeres de pelo violeta con pantalones ajustados a más no poder (buscando culo donde no lo hay), ropa suelta, gorros a vicera... Me da mucha pena.
Necesito alguien que acabe con estos, con la cumbia, el reggeaton, y ya que estamos también con la industria musical... Todo está unido, y todo fomenta el cambio negativo.
La industria musical con las discográficas solo buscan nuevas caras bonitas, que canten letras que ni siquiera componen ellos y en un 90% son boludeces. Siempre son ayudados por equipos de estudios que los hacen oir afinados.
·        Antes no importaba la imagen, importaba en talento.
La industria ha fomentado el Tenn Pop, que ha comido la cabeza de muchos adolescentes. Hannah Montana, Jonas Brothers, bandas de sonido de High School Musical, Camp Rock; JUSTIN BIEBER!
Dios mio, pensar que el pop era un buen genero: ABBA, Maddona, Michael Jackson...
La cumbia... El reggeaton... Eso está arruinando a la sociedad. Esta arruinando la infancia y la juventud. ¿Dónde están las letras? Si hay alguien que no interprete sexo, sexo y sexo por favor que venga y me lo diga. Esta música no muestra el talento de quienes la hacen, las bases son exactamente las mismas en todos los temas; solo escuchamos el mismo ritmo, cambiando las formas de llamar a la mujeres; gatita, fiera, gatita linda, mamita rica, gatita cínica, cachorrita, gata salvaje y GATAS PARA TODOS! Si, y han devaluado el idioma español a más no poder. El perreo: esta forma de baile ha hecho que también estos ruidos peguen tanto en la juventud, está diseñado a tal forma que se practique el acto sexual con la ropa puesta, no puedo soportar que mi hermana de 9 años tenga que ver el "perreo" por televisión o en plena calle.. Es puro sexo.
En primer momento pensé que iba a ser algo pasajero, que se iría dentro de uno o dos años, pero es evidente que esté género llegó para quedarse. Está metido en el trasporte público, en la televisión, en Internet... Sad so Sad.
En parte también me duele tener que contemplar que artistas que antes respetaba (caso Shakira) se han vendido a la empresa reggaetonera, pasando de una música buena a cantar que se sienten locas con su tigre; o que una loba en el armario tiene ganas de salir. Lo increible es que venden.
La cuestión es que me dio pena entrar al negocio anteriormente mencionado y ver dos parlantes/bafles conectados a un equipo dominado por un DJ que se limitaba a pasar estos ruidos. El resultado era satisfactorio, el lugar no daba abasto, la gente bailaba en la fila... A mi se me caían las lágrimas: pensé en The Beatles, fragmentos de Come As You Are (Nirvana), Learning To Fly, Eclipse, Breathe (Pink Floyd), en las obras de Led Zeppelin, en la versión de Mañana en el Abasto (Sumo) tocada por Divididos... Divididos, pensé en Mollo, en Arnedo, en Los Redondos... EN SODA STEREO!
Me pregunté porqué bailamos reggaeton si antes se bailaba Soda: se bailaba Jet Set, Música Ligera, Te Hacen Falta Vitaminas, Imágenes Retro... Se bailaban lentos!: Wish You Were Here.
Y las lágrimas caían... Me retiré del establecimiento en señal de protesta.
Hoy en día el Rock está en decadencia... Mi tan amado género que está sacando grandes talentos y ninguno prospera. Don Lunfardo y el Señor Otario se perfilaba para ser los nuevos Redonditos y ya desaparecieron (para poner el ejemplo).
Quiero proponer en respuesta a esto, que haya paz entre las distintas derivaciones del Rock y nos unamos todos. Unamos fuerzas en contra del reggaeton, en contra de la cumbia y los rochos. Volvamos a recuperar el lugar que el Rock merece, no debemos segundear a los reggaetoneros. Demostremos que un riff, un wah wah, un bajo, una guitarra, una batería, unos teclados y una buena letra valen mucho más que las consolas eléctricas que emiten los ruidos sobre los que canta Daddy Yankee. Que el pogo es más fiestero que el "perreo". Que la música, sobre todas las cosas ES ARTE, no es comercio. 

lunes, 27 de junio de 2011

armar de nuevo,

No debería... Este capítulo estaba cerrado, pero no aguanté más; indagando el pasado inmediato me tentó la tan escurridiza idea de desempolvar un poco estas hojas y volver a ser yo (al menos un rato). Porque aunque escriba en este miserable blog se muy bien que en su interior lleva mucho de mi, mucho de esos instantes en los que dejo que hable la sinceridad.
Estos días en los que no estuve frecuentando las teclas fueron una mentira, un engaño natural de la mente humana que obliga a creer que todo está bien cuando la realidad a nuestro alrededor indica todo lo contrario; SI! Estoy mal... Novedoso? Para nada. Por mencionar algo definitivamente inmediato: River descendió ayer y estaba feliz, miraba el diario y me reía... Para qué? Si las calles siguen siendo exactamente las mismas, la gente que veo diariamente es la misma, la vida no cambia en nada. En qué me afecta eso? En nada, en haber disfrutado un día...
Hace dos sábados, al mediodía, dejaba el teléfono en el lugar que le corresponde y me tiré un rato en el piso: las lágrimas no tardaron en llegar. Un rato después de eso estaba sentado en una mesa de Floyd con dos amigos, una jarra de cerveza, un cenicero y dos atados de puchos. En qué me afecta en eso? En nada, en haber disfrutado y haberme hecho mierda al mismo tiempo.
Le di la espalda a la realidad y ella me está golpeando; no salí a flote en ningún momento. Estoy encallado como barco en arena.

Recordaba hace ya unos días una frase durante una entrevista periodística, no recuerdo a que persona, pero ejemplificaba brevemente mi momento; era algo así:

Periodista: ¿Pensás que tocaron fondo?
Entrevistado: No, no conocemos el fondo todavía. 

sábado, 11 de junio de 2011

Conformismo Humano.

A veces me molesta ser así, ser consciente que la vida tal cual el hombre la vive suele ser una cagada. Vivir siendo consciente que la sociedad impone rutina, normas, prohibiciones y obligaciones; esto nos introduce en un sinsentido.
Me hace pensar también, que la sociedad misma impone la existencia de las religiones, esto porque a muchas personas les es difícil creer en si mismas cuando lo único que hacen es levantarse cada día, desayunar e ir trabajar, a convertirse en una máquina durante las famosas ocho horas para luego volver a su casa y repetir el proceso día tras día. Como no creen en si mismas, creen en un Dios salvador, único, omnipotente y se limitan a tener fe en su existencia, cuando inconscientemente lo que hacen es alivianar ese sentimiento de sentirse oprimidos constantemente.
Muy pocos están contentos, pero nadie hace nada para cambiarlo porque no existe una solución. La única solución que existe (por más absurda que sea) es adentrarnos en la ignorancia sistémica, ser el estúpido que no ve más allá de lo que alcance su vista; no aspirar a tener más que esas pocas migajas que con suerte solo sirven para subsistir relativamente bien; conformarse con ser el títere que no se preocupa ni por moverse porque siempre existe un superior que lo hará por nosotros pero a su gusto.

No vale la pena vivir así, pero en fin, los que somos conscientes de que todo es una cagada vivimos aburridos, escépticos, no creemos en nada y no tenemos fe en que algo pueda cambiar.
Todos los hombres estamos condenados a no vivir en paz, seamos conscientes o no vivimos en la mierda que nosotros mismos creamos, podamos o no modificar algo y adaptarlo a nuestro gusto sigue siendo mierda; porque si el hombre ha creado algo que es perdurable es la basura y suciedad pase donde pase. En fin... Mierda.
Lo lindo y hermoso de la vida son los sueños, perseguir un sueño conservando los razones en nuestro corazón aunque a veces sean incomprensibles para la complejidad de la mente humana; el conservador no lo sabe porque le tiene miedo al riesgo, a la desilusión y a la decepción, por lo tanto solo se limita a vivir en la mierda que todos creamos. El soñador, en cambio, sabe que la vida sin sueños es una lucha perdida de antemano, sabe que es algo a lo que rara vez se le puede encontrar un sentido.

Adiós a Dios.


¿Qué decirte hoy jueves? A tres días del un adiós definitivo y doloroso para ambas partes.
Va a ser raro, después de mucho años tener que dejar de ver los dorados destellos que emiten hoy tu cabeza, esa nariz algo torcida producto de un tabique roto jamás operado, ese "Stefano" tatuado en tu brazo en memoria de tu difunto hijo el cual estando en tus brazos no pudo prolongar su vida por más de unos pocos minutos.
Va a ser extraño dejar de gritar, reír, emocionarme y llorar por vos; dejar de hablar de vos tras tantos años de charlas y debates inconclusos, debates en los que todos somos abogados y jueces, defendemos y condenamos sensacionalistamente para luego retirar lo dicho pocos días después.
Va a ser extremadamente triste no poder contemplar tu suerte jamás; que te vayas de un día para el otro dejando de hacer maravillas, que ya tenga que dejar de pensar a quien vas a superar la semana que viene.
Me siento muy dolido en este momento, que llegó el final de la película. Esa película que pasa por todos los picos de los sentimientos humanos y con un final seguramente emocionante y repleto de afecto mutuo. Esa película de la cual ya habías anunciado un cierre, que en su momento supimos aceptar, pero hoy, a horas nada más ya no lo puedo creer ni entender.
No me quiero imaginar lo horrible que va a ser no ver jamás a Martín Palermo con la número 9 de Boca en su espalda; no gritar más sus goles, ni ver su desfachatez a la hora de jugar; que aún siendo un jugador de pocos recursos a fuerza de algunos goles, optimismo y confianza en si mismo se ganó el corazón de cada persona que tuvo el gusto de verlo.
La única alegría que quizá tenga y tengamos en Boca es la de poder, en un futuro, poder contarle la leyenda de un muchacho platensea a todo aquel que no lo conozca . Poder decir que vi sus más de 300 goles. Contar que una vez desde la tribuna lo vi romperse la rodilla, pero más de cien veces lo vi romper redes.
Pero hoy me duele tener que afirmar, que a partir del 12/6 ir a la Bombonera no será lo mismo. Que a partir del 19/6 ver a Boca ya no será lo mismo; que se termina una leyenda, que con 37 años, un ídolo, el máximo goleador contemporáneo a nivel mundial abandona la actividad, un miembro de la década dorada del club cuelga los botines.
Un hombre que nos hizo llorar y siempre de alegría, muy pocas veces de pena.

Un incansable de la vida, un optimista del gol... Simplemente Martín.










martes, 7 de junio de 2011

Esto es efímero; ahora efímero!

Empezó la semana y todavía no lo podes creer. Te sentís desganado, obvio, y con una fusión de distintas sensaciones al contemplar que empezás a vivir en el sistema rutinario que rara vez te da un respiro y un par de horas para poder hacer algo; te enoja darte cuenta que en el fin de semana (que se te pasó volando) solamente pudiste concretar unos pocos de los muchos proyectos que tenías para esos dos días, y eso que solo pudiste ver la luz del día por la ventana.
Añoras aquellas madrugadas de fin de semana, donde declinabas esas salidas que tan poco te gustan y te ibas para algún recital, para después quedarte en casa, con un café a tu lado. Pensás que la madrugada es el mejor momento del día, donde más te concentras, más tranquilo estás; pero durante la semana es donde más cansado estás. De tanto darle vueltas al tema llegas a la conclusión de que este frío hermoso y tan querido es la fuente de todo. Impiadoso, cada vez nos da mas hambre, cada vez nos da mas sueño.
Seguís tratando de encontrarle la explicación al fenómeno: no hiciste muchas más cosas que las de siempre, fuiste a ver una banda el viernes y cuando volviste, en vez de hacerte un café te tiraste en el sillón y te moriste. El sábado cumplía años tu hermana, está bien, pero aún así, a las cuatro estabas entrando en la cama.
El domingo no estás en casa nunca, así que no hubo nada raro en haberte ido.
Te cuesta entender la efimeridad con la que pasa el tiempo, tanto el fin de semana, como ayer lunes y hoy martes, como siempre en general; llegas a un momento de agotamiento puro y sos consciente de que todavía faltan hacer cosas tanto para la semana como para los emprendimientos que te fijaste el fin de semana pasado y quedaron pendientes. Entonces llega ese momento en el que te preguntas que carajo haces escribiendo el blog, pregunta a la cual no hay respuesta, salvo justificar la absurda adicción de completar renglones invisibles. 


domingo, 5 de junio de 2011

Love.

Te voy a guardar, a resguardar. Ya no te voy a exponer más, amor mio, vas a quedar dentro de mi corazón desde hoy y para siempre; dentro de mi corazón, o refugiado en mis sueños, pero no como uno más, como uno especial, como un sueño hermoso. Reguardado este amor desde ahora, donde no llegue ningún hombre, ninguna jaula, ninguna cárcel, ningún arrebatador/a, ni siquiera vos misma, ni siquiera yo mismo.
Amor, si al exponerte te desgasto; amor, si aún hablando con esa persona a quien te di te vas a desgastar. Amor, permaneceras encarcelado dentro mio; permanecerás ahi, no afuera, porque tenerte afuera cada día me duele más. De tan hermoso a tan horroroso este amor, que ya no quiero más. Ya no quiero más dolor, ya no quiero más intentos, ya no quiero más nada. Solo quiero un recuerdo hermoso dentro mio, dentro de mi corazón, dentro del refugio de mis sueños. Allí esperará, puro, hasta que algún día esté listo para volver a ver la luz. Pero a ver la luz con vos, querida mia, no con otra; este es mi amor, así es mi amor. Así es mi amor de raro, que no es tuyo ni mio, mi amor es de los dos desde aquel Diciembre y será nuestro hasta que mi alma se desprenda de mi cuerpo, poniendo fin a mi vida terrenal. Así de puro me gusta nuestro amor, amor, que voy a cuidarlo hasta de mi mismo.
Lo quiero tan exclusivo a este amor que voy a hacerlo salir solo cuando pueda verte; que si algún día compartimos ubicación en una mesa el amor estará sobre ella, entre nosotros y con nosotros. Te amo así, de esa forma loca que ni el pasar de días, semanas y meses disminuyen la intensidad; pero acrecientan el desgaste y el dolor. 
Y hoy te extraño tanto querida... 

jueves, 2 de junio de 2011

Cuántas callecitas, tantos cordones amigos.

Plaza Italia mostraba un paisaje inédito sin lugar a dudas. Desierto. La Plata pasaba de ser una gran ciudad a ser un gran pueblo de un día para el otro.
Mis pies empezaron a llevarme al rededor de la plaza, Ramiro avanzaba a mi izquierda:

- "Vamos caminando?"
- Sí, como quieras vos Rama. El día no se puede decir que sea lindo, pero la temperatura casi invernal es la ideal para caminar... que raro esto, no hay nadie en la calle.

- "Y si, se fueron todos".
- Obvio, soy conciente de eso, pero durante mi vida diaria recorro muy seguido estas calles y estoy acostumbrado a algo totalmente distinto. Algo más caótico por decir algo.


Minutos después de eso ya me había tomado el Ibuprofeno y nos acercabamos cada vez más al Virgen del Pilar... Comentábamos cada casa que veíamos, cada obra en construcción, cada edificio. Mi mano izquierda hacía la señal de la cruz en mi cuerpo y unos metros más adelante ya veíamos la infraestructura del colegio.
- Que raro esto, pensar que dentro de diez años voy a pasar por acá y voy a decir que viví quince años allá adentro. Quizás no, pero quien sabe. Y este pelado de mierda con esa esquina monopolizó todo. Igual, mirá si nos habremos reído acá, caminando, sentados, de cualquier manera.
- "La de veces que caminamos estas calles, incontables"
- Sí, todo séptimo y todo octavo teníamos el mismo recorrido para volver, sexto no me acuerdo.
- "Sexto íbamos a la tarde Nico, veníamos caminando, no volvíamos."
- Tenes razón, en sexto yo te pasaba a buscar, recién ahora me acuerdo. Después cuando nos volvíamos, que le teníamos miedo a la 17, siempre se venía toda una horda de negros. Me robaron el celular de Lucas, te acordas?
- "Si jajaja. Igual, me gustaría mucho volver a esos años"
- Eramos dos pendejos, no nos hacíamos problemas por nada y vivíamos boludeando... Qué mas podemos pedir? Fueron los mejores años.
- "Fuera de joda eh, dos pendejos. Yo ya cumplo 17, no lo puedo creer todavía".
- Yo 16, y tampoco. Todavía me puedo acordar que en primaria miraba a los que iban al polimodal y pensaba que estaría muy bueno tener esa edad. Ya la tengo y la estoy por tener y sinceramente no es gran cosa. Pero si, es increíble.
Bajaba la mirada, me veia el calzado, el jean, la camisa que ni siquiera el saco podia cubrir completamente. Un ex alumno y un alumno de ese colegio, que volvían a recorrer juntos las mismas calles que hace tres años atrás uno debió empezar a caminarlas solo. Nostálgico ese momento, cantidad de recuerdos, risas, llantos que dejamos en esa esquina. Pero la conversación nos dejó en la 19.
- "Sabés que estoy pensando que los cigarrillos los tendrían que vender a $50".
- Me dolería.
- "No fumarías".
Quizá Ramiro tenga razón...
- La 32 está intacta eh.
- "Si, y pensar que dentro de poco ya no voy a caminar más por acá".
- Cierto, y tenés idea que micro te dejá allá en tu casa nueva?
- "No boludo, tengo que averiguar".
- Llegamos, yo sigo para casa.
- "Dale Nico, cuidate, saludos a la familia".
- A la tuya también, nos vemos mañana.

Y así los dos hermanos que viven en distintas casas continuaron su camino: uno adentrándoce en los monoblocks, otro caminando, todavía le faltaba un kilómetro. Quizá si hubiéramos sido hermanos de sangre seríamos más distintos.
Seguía mirando el piso, ya no quería caminar más; pero seguí, continué el camino másicando las melodías de El Arriero.
"Y prendido a la magia de los caminos, el arriero va..."

lunes, 23 de mayo de 2011

American Way, bien al sur.

Globalización: Mc Donald's acá, Burger King a menos de cincuenta metros. La linea de productos de Coca-Cola y PepsiCo invaden quioscos, invaden restaurantes y locales de comidas rápidas. Nike se encarga de vestir a todas las personas que recorren las calles céntricas los días viernes. Subway, orientado a un nivel más ejecutivo te hará sentir como un trabajador neoyorquino que sale de su oficina a por un rápido sándwiche para luego volver a sentarse tras su escritorio. Así, creo que podíamos enumerar muchas más.
Olor a sangre estadounidense en Argentina, en La Plata para ser un poco más específico. ¿Pensaste que el American Way nunca nos atraparía?
En una primera instancia pensaba que las multinacionales solo se encargaban de trascender la frontera política de su país, ofreciendo sus productos en otros ampliando de esta manera el mercado de los otros países. Es decir, eso es lo que hacen las multinacionales. Pero este fenómeno, que va de la mano con la globalización, produce a largo plazo otro fenómeno llamado aculturación.
De tanto responder con exceso de demanda ante las ofertas extranjeras vamos adquiriendo cada vez un poco más parte de su cultura. Llegamos al punto de que ya no comemos magdalenas, comemos Muffin's, Steakhouse, Angus Deluxe; andamos en Skate; jugamos con el Jostick a la Play Station; pedimos Delivery; vamos a pubs; consumimos productos light; tenemos Tops Models; libros Best Seller; hay bandas Under; autos con Airbag; Body Piercing; ropa "Fashion"; Drugstores; bicicletas Mountain Bike. ¿Qué más falta?
Nos acostumbramos, por decirlo vulgarmente, a sus películas, a sus series, que nos muestran algo totalmente distinto a nuestra realidad y en cierto punto nos retroalimentamos de eso. En muchas de sus películas y series podemos apreciar la aparición de algunas empresas que lograron trascender los límites de su país, y queramos a aceptarlo o no es algo que influye; como también influye mucho la publicidad. Ese es un aspecto que mucha gente niega, grupo en el que a veces me incluyo, pero de alguna manera caemos. Hay gente que estudia para atraparte con nimiedades, los publicistas.
¿Alguna vez se preguntaron por qué las empresas argentinas o latinoamericanas nunca pudieron lograr prosperidad? Yo si. Muchas veces (y con razón) se lo atribuimos a las malas gestiones políticas. Obviamente, hay razón al hacerlo, no soy un gran entendido en política, pero hubo malas gestiones, hubo mucha privatización pero... ¿Nuestro ego nos impide asumir nuestra parte de la responsabilidad en este caso?. Reitero, hay razón en delegar la responsabilidad a la gente que mueve los hilos de las naciones, pero nosotros, los perros y las ovejas (la sociedad) también cumplimos un papel fundamental en el sistema. Elegimos las multinacionales, elegimos las franquicias, no gusta comer en Mc Donald's, nos gusta tomar Coca-Cola, nos gusta vestirnos de Nike (reitero que todo por citar grandes multinacionales, se podrían enumerar cientos), y todo esto ya se nos hace costumbre. Algunos podrán retrucar diciendo que hoy en día prácticamente lo nacional no existe (literalmente) y yo tendría que borrar todo lo escrito hasta ahora e irme. Pero alguna vez existió, y si ahora no existe fue por nosotros (me incluyo, obvio, es una autocrítica a mi mismo) que nunca le dimos importancia y seguimos consumiendo lo ajeno, dándole riquezas a grandes potencias, acrecentando cada vez más la linea que separa la clase media de la alta, logrando que a cada día el nivel medio de la sociedad se reduzca. Si seguimos así vamos a terminar como México donde hay gente que tiene todo y gente que no tiene absolutamente nada. Entonces ¿Después vamos a quejarnos de la gran dependencia económica que tenemos? Minimamente, con nuestros actos (por más ínfimos que sean) alimentamos poco a poco la dependencia. Podemos decir que uno no es nada, pero si todos pensamos lo mismo somos más de 40.000.000 (cuarenta millones) de argentinos alimentando el capital externo y no el interno.
Obviamente, si lo que consumimos nos parece bueno y de calidad sigamoslo consumiendo, sigamos siendo dependientes (económicamente) de las potencias capitalistas mundiales. Así es el capitalismo, así es su máximo exponente (así es Estados Unidos). Y recordemos, un peón jamás se comerá a un rey, pero la masa puede derrocar hasta a el más poderoso del mundo; pero eso sí, jamás si se hace negocios con el enemigo.

jueves, 19 de mayo de 2011

Otro día carente de sentido.

La mañana se presentaba fugazmente soleada. Al menos eso percibía desde el noveno piso de aquel humilde edificio de la calle Viamonte. El deteriorado ascensor pudo dejarme (a duras penas) en la plata baja para así comenzar un nuevo día. Comenzar a vivir.
La vereda, la calle, el barrio se mostraba angustioso, carente de humanidad. Los zapatos incomodaban los pies y los jeans las piernas. El paso acelerado acrecentaban cada vez más la incomodidad, pero no me detenía, buscaba compañía.
El quiosco frente al trabajo me mostraron los primeros signos de que la humanidad todavía no se había extinguido; mientras tanto afuera, el sol trepaba lentamente por el cielo. Salí acompañado por Lucky y un refresco. Justo en la puerta la vi, ahí estaba Vero, sola en su auto. Con pasos tímidos fui acercándome hasta que un desvío en su mirada le permitió verme; bajó y nos saludamos, creo que fueron pocas palabras, solo un tenes que estar adentro, un tenes razón y un cruce de calle para entrar al trabajo dejando atrás a Verónica. Masticando un poco de rabia cruzaba la puerta, me alejaba de un mundo para ingresar en otro.
Aburre pasar cinco horas tras un escritorio, escuchando indicaciones y atendiendo un teléfono, pero mientras pueda comer lo voy a aceptar. Gran parte de ese tiempo lo pasé con mi cabeza puesta en Vero, en su cara, en su voz y en la breve conversación que por una casualidad de la vida habíamos podido mantener.
La jornada laboral había terminado y yo volví a caminar las veredas bañadas de sol hasta que el colectivo 462 me brindó un refugio hasta Hurlingham.
El trayecto por las anchas avenidas que atraviesan la Capital Federal me encontraban con la cabeza puesta en el barrio de Caballito, seguía pensando en Vero, en lo complicado. Es muy rara esa tendencia en un ser humano, pero parece que es así... Todo es raro y confuso, todo es incoherente. A veces bajonea, a veces duele, a veces da enojo, otras veces ganas de matarte.
Unos minutos más tarde caminaba en paralelo a las vías. Unas cuadras más allá empezaba a distinguir la figura de José Luis, apoyado contra la pared. Dando vueltas por Hurlingham la noche empezaba a caer y yo debía volver al hogar, al noveno piso de ese edificio en calle Viamonte. El micro me alcanzó al microcentro y el Subte Linea D me llevaría a destino. 
Se empezaba a escuchar el estruendo, la llegada y el arribo. Allí me encontraba yo, entre el suelo y la superficie...


cualquier semejanza con hechos reales sucedidos en cualquier punto geográfico del país son pura coincidencia. Los personajes son netamente ficticios, productos de mi imaginación, no así con los lugares mencionados, que si bien existen los acomodé a mi parecer. 19/5/11 Ducar Nicolás, pseudo aficionado a Blogger.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Mitología Griega.

Borrador del día Domino 15 de Mayo, Año 2011: Boca Juniors 2 - 0 Riv(B)er Plate. La Bombonera.

Dedicado a: Martín Palermo.

¿Qué más, Martín? ¿Qué más? ¿No era acaso lo de hoy tu último deseo? ¿No te despidió la Bombonera con ese fervor, esa emoción y ese temblor de las tardes únicas, como aquella noche copera del 2000? ¿No era ayer el cierre ideal, redondo, justo contra River, con gol y victoria en el último como en tu primer superclásico en el Monumental, allá por el 97? ¿No era hoy, después de sufrir la última sequía de tu carrera, el adiós perfecto, ahora en racha goleadora, en confirmación de vigencia, con abrazo a Falcioni, con abrazo a Riquelme (después de tantas idas y vueltas), con una ovación inolvidable? ¿No era hoy el final de fantasía para una película cada vez más real? Lo de hoy era para retirarse, Martín. Si no fue el Mundial, tu último sueño antes de este último sueño. Si no fuese ese gol a Grecia que gritó todo el país. Si no fue después de vivir lo que ya no pensabas que ibas a vivir, era hoy. La realidad es que ni el partido con Banfield en la Bombonera, por la fecha 18ª o la última en La Plata, con Gimnasia (encima con los reparos de esa situación incómoda que está viviendo tu amigo Guillermo y su equipo), van a tener la adrenalina, la carga emotiva, la sensación a flor de piel en el hincha que provoca un clásico. Podrán existir más carteles, más mensajes, más cotillón. Podrá ser una fiesta preparada, bien vestida. Pero de ocasión. Podrán venir más gritos, dos, tres, cinco. Pero ayer, Palermo, hiciste el último gol que todos los hinchas de Boca querían que hicieras. ¿Qué más?

La imagen positiva que permanecerá inalterable al paso del tiempo será la de Palermo, con los brazos abiertos, metidos en esa camiseta azul, recibiendo el afecto de todos.Aquellas lágrimas sudafricanas, las de Palermo, son las mismas de hoy. Salvo para el mundo River, otra vez víctima de este prócer, el resto tiene que haberse conmovido por este nuevo milagro. Es Martín Palermo, el goleador con números de otros tiempos, que ya se empezó a ir. Quedan cuatro o cinco partidos, según lo que pase con Gimnasia y Guillermo. Todavía hay tiempo para pedirle más.

domingo, 15 de mayo de 2011

Spaghetti del Rock.

La noche ya había caído en la hermosa gran ciudad, yo caminaba más rápido que nunca sobre la avenida decimotercera hasta encontrar una fila de personas. Ahí frené. Miraba a todos los que delante y detrás mio formaban parte de esa especie de fila india. Creo que el que más contrataba en el grupo era yo; calzado con mis clásicas denominadas zapatillas de recital, mi también clásica remera de "Guasones" y un pantalón deportivo color negro. Me encontraba con mayoría de hombres y alguna que otra mujer, todos vestidos como ir a Wilkeny luego de el show (si, leyeron bien, no recital, SHOW). Tras una breve espera el microestadio Atenas abrió sus puertas para aquellas personas que presentaran frente a los hombres de prevención un mismo pedazo de un material similar al cartón, o una fusión de papel con cartón... En fin, presentaran "eso" que en el centro llevaba grabado letras que formaban la palabra "DIVIDIDOS".
La primera sensación que tuve al reingresar a Atenas luego de aquella vez en el mes de Agosto fue una extraña visión de que el lugar se había empequeñecido, es decir, lo recordaba más grande. Me acerqué para buscar ubicación, y al destino gracias que justo había un lugarcito frente al escenario en el cual entraba mi no tan pequeño cuerpo y podía apoyarlo sobre el vallado, ¿Qué más comodidad podía pedir para ser espectador de algo que pintaba ser tan sensacional?
Los minutos pasaban y pasaban y pasaban y pasaban, no había respuesta desde el otro lado del escenario, solamente podíamos contemplar dos micrófonos, una batería y monumentales bafles y amplificadores de todas las medidas que nada nos transmitían... Nosotros nos limitábamos a esperar y... Esperar. Cuando se acercaban las veintidós horas gran parte del público (de un lugar totalmente colapsado) ya se estaba cansando; algunos silbidos, otros aplausos de impaciencia, algunas canciones, algunos gritos como: "Mollo salí que me estoy aburriendo" o "Por lo menos pasá música" iban denotando que muchos se estaban impacientando ante el incumplimiento del horario estipulado en la entrada. En realidad, jamás se respeta el horario de la entradas, debemos saber que al menos van a demorar media hora, pero lo raro era que estabamos rozando la hora.
Cuando menos lo esperábamos salieron, primero Ricardo, luego Diego y para completar el trio apareció Catriel. "Buenas noches gente, gracias por esperarnos, pedimos mil disculpas por la demora" fueron las primeras palabras del señor Mollo hacia su público antes de agarrar la guitarra.
Espero no tener que dar más detalles sobre la genialidad de todo si les digo que abrieron el track list con "Voodo Child", continuaron con "Sábado", y prosiguieron con "Salir a Asustar".
Hubo covers, como el ya mencionado "Voodo Child" que es una obra del ya difunto mejor guitarrista de todos los tiempos (El gran Jimi Hendrix), al cual Ricardo puede igualar como ninguno. Estuvo también "Sucio y Desprolijo", obra de otro grande (Pappo). "Sobrio a la piñas/Quien se ha tomado todo el vino". Y obviamente, no podían faltar los inicios de la banda, no podía faltar SUMO, en mi primera vez pude escuchar "Mañana en el Abasto" y "Nextweek"; pero hoy tuve el gusto enorme de escuchar un clásico como La Rubia Tarada y otro temazo como Crua-Chan.
No tenía ganas de llorar, pero las lágrimas salían de los ojos sin mi consentimiento cuando las vibraciones sonoras que entraban a mis oídos eran percibidas como "Par Mil", "Spaghetti del Rock" y "Pepe Lui", las ultimas dos reversionadas lo cual favorecía el emocionamiento instantáneo.
Los clásicos: Sábado, El 38, Qué tal, Ala Delta, Paisano de Hurligham.
Los nuevos: Hombre en U, Mantecoso, Perro Funk, Senderos, Jujuy y Amapola del '66.
Aquellos que no esperaba y aparecieron: Rasputín, Casi Estatua y Elefantes en Europa.
Y bueno, los que esperaba que aparecieran y no aparecieron no quisiera nombrarlos porque opacaría la genialidad de todo lo vivido. Es algo que entiendo porque hasta donde mis conocimientos tienen alcance Divididos es una banda que cambia muchos temas de un recital a otro, es decir, su repertorio es muy variado por eso siempre te vas a llevar alguna sorpresa (puede que la primera vez que los vayas a ver entres pensado que conoces algo y salís pensando que no conoces nada; a no ser que los sigas desde Acariciando lo Áspero que en ese caso te tenes que conocer todo).
Me gustaría resaltar que nunca había visto persona tan dada para la gente sobre el escenario como Ricardo Mollo, respondiendo a gritos, hablando, tocando sus guitarras con objetos que la gente tira (caso zapatillas y demos de bandas platenses que algún integrante le tiró a Mollo para que los escuche). Creo que si Divididos no fueran tan excelente banda como lo es, lo iría a ver igual pero por todo lo que nos hace reír Ricardo. No me gustaría entrar en detalles para no extender demasiado esta nota, así que sin más me despido por hoy.

lunes, 9 de mayo de 2011

Uno, dos, tres... Estas acá!

¿Hola? ¿Chau? ¿Me quedo? ¿Me voy? ¿Lo cierro? ¿Lo mantengo? ¿Qué hago? ¿Qué pasa conmigo hoy?
Si, casi cierro el blog. Facebook ya tuvo lo suyo. El celu es bastante cambiante, al igual que msn. Pero ahí anda todo. Raro. De todas formas... Todavía te estoy escribiendo, todavía te estoy haciendo, como desde ese día (que ya ni recuerdo) que tuve la ingeniosa idea, de la cual jamás me arrepentiré, de abrir un blog. Quizá sería mejor agradecerle a Internet por darme la posibilidad de cruzarme con blogger. Osea, blog querido, no te puedo cerrar, no te que quiero cerrar, no te voy a cerrar. Aunque me vuelva totalmente incoherente vos me vas a seguir almacenando, palabra por palabra, como todo este tiempo.

Estuve viendo mi anterior blog (ese que queda resguardado, accesible solo para lectores invitados, lista en la cual figuro solamente yo) y me di cuenta que más ladrón no podía ser, que tan idiota no podía ser. ¿Acaso pude pensar que estaba bueno cambiar las letras de las canciones y adaptarlas a mi vida? ¿Pensaba que estaba bien el plagio? ¿Pensaba que estaba bueno lo que estaba haciendo?
Hoy lo volví a ver, me llenó de pena. No podía creer que haya sido eso, y que ahora sea esto. Hubo una progresión bastante aguda en cuanto a nivel de expresión, nivel de elaboración, nivel de entendimiento de realidades, nivel de relato. En fin... Me llena de orgullo saber que progresé muchísimo y tengo como objetivo seguir así. Por lo tanto, como pseudo-escritor aficionado, voy a seguir utilizando Blogger como medio para depositar mis palabras.
Simple, bastante simple. En ningún momento modifiqué códigos HTML, nunca trate de adornarlo con imágenes, nunca me interesó la estética del blog; sino que siempre me centré en su contenido. En su última modificación puedo decir que pude personalizarlo un poquitito. Pese a todo, a sus falencias y virtudes, reflexiono un rato y digo que este blog es mi abalorio más importante. Simplemente eso, un humilde abalorio compartido en la red mas grande del mundo.





sábado, 7 de mayo de 2011

Mañana en La Plata

"Creación de entrada", que linda sensación la de pulsar allí.
Me encontraba con ganas de compartir una breve reflexión que movilizó al tema central. Estaba pensando, filosofando en que gran parte de la vida todos nos la pasamos esperando... esperando algo, alguien, o cualquier cosa, pero siempre esperando. Es interesante también la relación que hay entre esperar-querer y querer-esperar.
Utilicé la palabra filosofar y me hace "recordar", es un termino que adopté en una noche, hará un mes, en la cual debo admitir que tomé un poco de más y ni siquiera puedo recordar sobre que estaba hablando, pero recuerdo que el final para mi temática fue: "Es mi pensamiento, si lo quieren bienvenido sea y si no lo voy a aceptar igual, total está hablando el boludo que toma cerveza y se cree un filósofo". Y bueno... me encontraba filosofando (a diferencia de que hoy lo hacía conmigo mismo y tomando café), pero si, filosofando.
Volviendo al tema: Esperar. Todo vivimos esperando, es más, incluso los planes de vida llevan a esperar. La vida son proyectos, los mismos siempre se basan en actuar y esperar, esperar y actuar. Proyectar algo determina espera. Y si vamos a las pequeñas cosas llegamos a la conclusión de que también esperamos, siempre esperamos algo. Esperamos que venga algún amigo, esperamos que llegué algún día, esperamos que no llegue algún día, esperamos quizá tener plata, esperamos ir a algún lugar, esperamos el micro, tren, remis; esperamos salir del colegio o trabajo, esperamos librarnos de la rutina en algún momento, esperamos que se haga de noche, esperamos que se haga de día, esperamos, esperamos, esperamos terminar una descarga, esperamos que sea verano, otoño, primavera o invierno (como yo), esperamos que nuestro club de fútbol gane, esperamos terminar con alguna tarea, esperamos algún recital. Esperamos, esperamos, esperamos y esperamos.
Me di cuenta que al pedo, porque esperamos, llega y ya esperamos por otra cosa. Llega, y quizá no es lo que esperábamos. Pienso ahora que quizá la vida se pone algo turbia sin esperas ni deseos.


Hasta la próxima-

jueves, 5 de mayo de 2011

Breve semblanza de un día por demás raro.

Rugían motores. Yo abría los ojos y percibía mi entorno como Plaza Belgrano. Lo elefantes de metal iban de aquí para allá por la pavimentada avenida y yo ahí, rodeado de bolsas de esqueletos que como yo, una bolsa más, rogábamos a la suerte poder distinguir el color del micro que esperábamos. Yo esperaba sentado, casi con resignación. ¿ Resignación de qué? No se, simplemente resignado. Centré mi atención en la plaza, varios niños acompañados por sus padres o abuelos disfrutaban de un entretenimiento al aire libre, eso me hizo sonreír un poco; ante tanto encierro hoy en día con sus consolas de juegos, computadoras y televisión alegra ver que al menos una minoría todavía se divierte en plazas. Más a lo verde se veían parejas, en su mayoría jóvenes que había aprovechado de una verdaderamente hermosa tarde otoñal de Mayo para recostarse un rato sobre el verde césped y hablar, o simplemente quedarse cayados y disfrutar de la compañía (siempre agradable) de la persona querida o amada. Por momentos sentí envidia de ellos, de los niños y jóvenes, de esos abuelos y padres. Ellos allá, disfrutando; y yo ahí, sentado sobre el frió metal acompañado de entes desconocidos que como yo, se sentían parte de un ejercito sin rumbo. Caminando la calle a paso firme, frenar a esperar el colectivo y luego seguir a paso acelerado hacia su (quizá no) destino definitivo.
Lo cierto es que tarde o temprano se empezó a distinguir en el horizonte. Bah, el horizonte acá, en La Plata, no son más que altos montes de hormigón, pero a lo lejos se veía en movimiento algo azul. El Norte. Como protocolarmente hace cualquier pasajero me limité a solicitar el boleto de 1,90 y buscar asiento rápidamente. Ante tan pocos soldados en transporte pude lograr ubicarme como más me gusta. Automáticamente puse los cuadernos sobre mi regazo, arremangué la camisa y apoyé la cabeza contra el variable cuadro de vidrio. Significó para mi finalizar el día y empezar uno nuevo, uno sin sentido. Por eso al terminar el día, aún con el sol resplandeciente iluminando y enriqueciendo una hermosa tarde, el cuadro de vidrio iba mostrando los distintos paisajes (ya clásicos) y llegó el momento del descenso. Eran apenas las cuatro de la tarde, pero mi día ya había terminado y empezaba uno totalmente carente de sentido.
Me senté en la computadora a esperar. ¿A ESPERAR QUÉ? La puta madre, ¿A esperar qué?. ¿Abrir el MSN y dejar mi estado en desconectado? ¿A boludear en Taringa!? ¿A escuchar música? ¿PARA QUÉ? ¿PARA MATAR TIEMPO Y SEGUIR CON LA SENSACIÓN DE ESPERAR ALGO? ¿QUÉ ES LO QUE ESTOY ESPERANDO?
Volvemos a raro, la nota de ayer. Bah, de hace muchos días pero que finalmente ayer pude "terminar". Si, hoy estoy raro, "todos tenemos esos días en que nos estalla el calefón" escribió alguna vez un tal Pity.


miércoles, 4 de mayo de 2011

RARO.

A modo de introducción, manifiesto que la visión de esta nota y también de las anteriores (aprovecho para generalizar) son totalmente veristas a mi juicio, algunos compartirán, otros quizá difieran. Todo comienza con Robert Plant en mi oído, el dice "And it makes me wonder", y evidentemente eso me hizo pensar.
Puede que a veces uno se sienta raro, extraño; sumergido en una serie de cambios... Cosas que uno nunca espera, pero psicológicamente se van dando una a una hasta que llega el momento en que hay que admitir esa percepción de un sentimiento extraño dentro nuestro: lo raro.
Ahora bien, ¿Cómo definir el estar raro? Imposible... Cada persona es un universo en si misma, por ende cada uno puede percibir su sentimiento de rareza interna de distintas formas y según el entorno, contexto o ambiente. Cualquiera que lo siente lo sabe.
No es plenamente psicológico, muchas veces se da, que con solo la presencia de algunos sentimientos no recurrentes ya nos sintamos raros. Quizá la inseguridad te hace sentir raro, quizá el miedo, quizá la determinación o el exceso de confianza... Quizás el cansancio.
Si, debe ser eso, el cansancio produce efectos raros en mi: la cabeza un poco más cerrada que de costumbre, la reacciones quizás un poco más impetuosas que de costumbre.
No me es molesto estar raro, siempre y cuando esté solo... Es molesto sentirme raro interactuando con alguien, ya que uno se ve privado de la posibilidad de poder expresar de forma correcta su pensamiento, o incluso de formas poco ortodoxas u ofensivas. Puede que a veces moleste o enoje.

lunes, 2 de mayo de 2011

Nada Especial.

Música... que gran palabra. Suelo disfrutar mucho de ella, bastante seguido, desatando en mi interior muchas sensaciones difíciles de describir.
Ayer ocurrió un acontecimiento raro... Raro (que palabra enigmática, sobre ella escribiré en su momento, ya tengo un borrador), pero retomando, raro; escuchaba, escuchaba, escuchaba y nada, no había reacción interna que me permitiera disfrutar de la misma como en otros momentos. Melodía, letra, voz, todo era insulso. Increíblemente raro. No existía esa chispa que invita a cantar, gritar, aguantar las ganas de ponerme a saltar solo en la pieza. No había nada, era solamente ruido. Creo que solamente Nothing Else Matters pudo crear algo especial, pero leve, frío.
Pienso hoy que quizá fue mi inconsciente, que se estaba guardando todas las emociones para la noche, ya que, pese a haber ido sin ganas el Cuarteto fue lo mejor. No hubo un mínimo instante de aburrimiento, no hacía falta saltar, cantar o lo que fuere porque mi cuerpo simplemente estaba dispuesto a hacerlo sin que mi mente diera la orden.
La noche comenzó (tras la banda soporte) con "Bipolar", seguido de "Nada es gratis en la vida", tras ella comenzó "Ya no se que hacer conmigo", luego "Hoy estoy raro", y la quinta era nada menos que "Así soy yo". Después ya no recuerdo, no recuerdo el orden de los temas, pero si lo increíble que estuvo todo. Puedo afirmar a gritos que no faltó ni una sola canción, puedo afirmar que sobraron. Afirmar que salieron dispuestos a ganarse al publico platense y en definitiva lo hicieron; con toda su buena onda, cada charla entre cada tema, cada carcajada de quien estuviera observando y escuchando las cosas que se decían. Simplemente increíble.
Entonces... Preocupación? NADA DE ESO. Si vuelve a ocurrir lo de ayer por la tarde ya no me voy a preocupar, pues en algún momento volverá a aparecer esa chispa que tanto hace disfrutar y jamás negaré que ella, la música, es el sonido de mis pasos.